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🚨 Un ataúd sellado, el acoso a la familia y el silencio de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana rodean la muerte del ayudante de un general venezolano
La muerte del sargento Rafael José Guedez González, asistente del general mayor José Tremont, está envuelta en opacidad, dolor familiar y severas interrogantes que resaltan la frágil rendición de cuentas en entornos militares en Venezuela.
🔍 Detalles del caso
El accidente: Guedez habría perdido la vida durante el accidente aéreo del 3 de junio de 2025 que también involucró a la familia del general Tremont. No obstante, cinco meses después la FANB solo notificó a la familia sobre el hallazgo de “restos”.
Entrega confusa: La familia recibió una urna sellada bajo fuerte custodia, que contenía solo algunas vísceras atribuidas a Guedez. Antes de esto, debieron costear el examen de ADN por su cuenta, lo que generó indignación.
Silencio institucional: La FANB no ofreció una explicación pública completa sobre el suceso, y el velorio estuvo militarizado, con restricciones explícitas al acceso de periodistas y familiares.
⚠️ Implicaciones y denuncias
La familia plantea varios cuestionamientos: ¿cómo pudieron conservarse vísceras por cinco meses? ¿Por qué la FANB tardó tanto en informar? ¿Qué sucede con los procedimientos de investigación y transparencia cuando uno de sus integrantes muere en servicio? Este tipo de casos alimenta la percepción de impunidad, ausencia de claridad y trato opaco en situaciones similares dentro de la institución militar.
En resumen: la muerte del sargento Guedez no es solo un hecho lamentable, sino un símbolo de los vacíos institucionales que persisten, y un llamado urgente a la exigencia de verdad, justicia y dignidad para quienes pierden la vida en circunstancias cuestionables.

