![]()
El error que muchos cometen al cargar su teléfono y que podría provocar un incendio
Aunque usar el teléfono móvil mientras se está cargando es un error frecuente que afecta la duración de su batería, hay otra práctica que conlleva aún más riesgos: dormir con el dispositivo conectado al cargador. Esta costumbre no solo deteriora la batería, sino que también puede comprometer la seguridad del usuario, incrementando el peligro de un incendio.
Un artículo de Movistar advierte: “Evita dejarlo conectado durante toda la noche. Aunque parece tentador dejar tu teléfono cargando mientras duermes, no es lo más adecuado para la batería. Una vez que alcance el 100 % de carga, es mejor desconectarlo”. Según la publicación, mantener el aparato enchufado sin necesidad ocasiona un desgaste extra.
Los incendios en este contexto pueden suceder por fallos en el cargador, sobrecalentamiento del dispositivo o contacto con materiales inflamables mientras el teléfono está cargando durante varias horas sin supervisión.
Dejar el teléfono cargando toda la noche puede aumentar el riesgo de incendio. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Para cargar el celular correctamente, es aconsejable considerar los siguientes aspectos:
Usar cargadores originales o certificados: Siempre se debe emplear el cargador y el cable suministrados por el fabricante o uno que cuente con la certificación necesaria. Los cargadores de baja calidad pueden perjudicar la batería o provocar sobrecalentamientos.
Evitar cargarlo toda la noche: Mantener el teléfono enchufado durante muchas horas, especialmente mientras se duerme, puede causar un desgaste innecesario en la batería y, en ciertos casos, representar un riesgo de incendio si el dispositivo se calienta demasiado.
Desconectarlo al llegar al 100 %: Una vez que el teléfono esté completamente cargado, es aconsejable retirarlo del cargador para prevenir ciclos de carga continuos que pueden reducir la eficiencia de la batería con el tiempo.
No permitir que se descargue completamente: Las baterías de iones de litio funcionan de manera óptima cuando están entre el 20 % y el 80 % de carga. Dejar que se agoten completamente de forma habitual puede acortar su vida útil.
No es aconsejable descargar por completo el celular para iniciar un nuevo ciclo de carga. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Evitar el uso intensivo durante la carga: Usar el celular mientras está conectado puede ocasionar sobrecalentamientos, especialmente si se ejecutan aplicaciones que requieran muchos recursos como juegos o videollamadas.
Cargar en superficies seguras: Colocar el dispositivo sobre una superficie sólida y libre de objetos inflamables mientras se carga es fundamental para prevenir la acumulación de calor.
No cubrir el celular mientras carga: Cubrir el dispositivo con mantas, almohadas o ropa puede obstaculizar la adecuada disipación del calor y aumentar el riesgo de sobrecalentamiento.
La batería de un teléfono móvil es un componente frágil debido a su composición química, su vulnerabilidad a factores externos y al desgaste que experimenta con su uso diario. La mayoría de los dispositivos móviles emplean baterías de iones de litio, un tipo de batería recargable que ofrece una elevada densidad de energía, pero que también necesita condiciones específicas para operar de manera segura y eficiente.
Estas baterías de litio tienen un límite en el número de ciclos de carga. Uno de los aspectos que contribuyen a su fragilidad es su sensibilidad al calor. La exposición a altas temperaturas, ya sea por el sol, un uso intenso o una carga prolongada, puede deteriorar sus componentes internos, disminuir su capacidad y, en situaciones extremas, ocasionar sobrecalentamiento o incendios.
Las baterías de iones de litio están diseñadas para un número restringido de ciclos de carga, lo que significa que hay un límite en la cantidad de veces que pueden ser cargadas y descargadas antes de que su eficiencia se vea afectada. Cargarlas de manera inapropiada, permitir que se agoten completamente con frecuencia o mantenerlas al 100% durante períodos prolongados acelera su deterioro.
Además, utilizar cargadores no originales o de mala calidad puede perjudicar su funcionamiento. Estos dispositivos pueden suministrar un voltaje inestable o provocar sobrecargas, poniendo en riesgo no solo la batería, sino también la seguridad del usuario.
Dado que en muchos modelos la batería es un componente sellado y no reemplazable, cualquier daño interno puede impactar el rendimiento general del dispositivo y complicar su reparación. Por estas razones, se le considera uno de los elementos más frágiles del teléfono.

