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Congresista estadounidense solicita que Soros declare sobre la conspiración del ‘Russiagate’ en contra de Trump.
El congresista estadounidense Tim Burchett ha escrito hoy una carta al presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, James Comer, en la que pide oficialmente que el magnate financiero George Soros y su compañero Leonard Benardo, quien es vicepresidente senior de Open Society Foundations, se presenten ante el Congreso para responder sobre su supuesta implicación en el escándalo conocido como ‘Russiagate’.
Específicamente, Burchett solicitó al comité que convoquen a Soros y Benardo a una audiencia pública y que emitan citaciones en caso de que no se presenten de forma voluntaria.
El caso ‘Russiagate’ volvió a ser un tema de interés público a mediados de julio, cuando la directora de Inteligencia Nacional de EE. UU. , Tulsi Gabbard, desclasificó documentos que muestran «pruebas contundentes» de cómo el expresidente Barack Obama y su equipo de seguridad nacional promovieron información engañosa para culpar a Rusia de interferir en las elecciones. Además, estos documentos relacionan a la Open Society Foundations de Soros con un esfuerzo más amplio para desacreditar la campaña presidencial de Trump y socavar su primer mandato.
«Como es de su conocimiento, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, reveló recientemente evidencias de una conspiración por parte del expresidente Obama, Hillary Clinton y el aparato de seguridad nacional para crear y politicizar información de inteligencia con el propósito de debilitar al presidente [Donald] Trump y la voluntad del pueblo estadounidense», escribió Burchett. «Entre estas evidencias se incluye un inquietante correo electrónico presuntamente enviado por Leonard Benardo [. . . ] donde se elabora un plan para desacreditar a la nueva Administración Trump», añadió.
Burchett subrayó la constante influencia de la Open Society Foundations en las elecciones en su país y defendió que el público merece obtener respuestas. «Si no aceptan la invitación, les insto a que utilicen su autoridad para emitir citaciones. Los ciudadanos estadounidenses merecen tener claridad acerca de cómo han sido socavadas nuestras instituciones por actores perjudiciales», agregó.
De acuerdo con información que se ha desclasificado, Obama ordenó que no se divulgaran documentos que demostraban que Moscú no tenía conexión alguna con la campaña electoral de Trump en 2016, y, por el contrario, promovió evaluaciones falsas para sostener la narrativa de la injerencia rusa. La semana pasada, la directora de Inteligencia Nacional presentó una denuncia penal contra el exmandatario a la fiscal general de EE. UU. , Pam Bondi.
Qué es ‘Russiagate’
Washington ha acusado repetidamente a Moscú de interferir en las elecciones estadounidenses de 2016. En 2018, el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de EE. UU. cerró su controvertida investigación sobre la supuesta interferencia rusa en los comicios de 2016, tras no encontrar pruebas de colusión entre la campaña del entonces candidato Donald Trump y partes rusas.
El mismo año, periodistas de The New York Times y The Washington Post recibieron el premio Pulitzer tras respaldar la idea de una supuesta «intervención de Moscú», que los demócratas utilizaron para intentar explicar su derrota en las elecciones. Posteriormente, en 2023, se publicó un estudio en el que el propio WP admitía que las supuestas «cuentas rusas» en Twitter (actualmente X) no tuvieron efecto en las elecciones.
Desde Rusia, tales afirmaciones fueron consideradas carentes de fundamento, mientras que el presidente del país, Vladímir Putin, las describió como «histeria». «¿De verdad alguien cree que Rusia podría influir en la elección del pueblo estadounidense? ¿Acaso EE. UU. es un país de tercera? «, expresó Putin en ese momento.
Mientras tanto, al referirse a varias investigaciones en su contra, incluyendo el denominado ‘Russiagate’, Trump mismo acusó de que era una «caza de brujas».

