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🇺🇦🔥 “Volodímir Zelenski condena el ataque ‘cruel y calculado’ de Rusia y afirma que estuvo diseñado para causar el máximo daño a la población”
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski emitió una contundente condena tras el último bombardeo ruso que azotó la capital Kiev, calificando la ofensiva de “cruel” y “calculada” con el objetivo deliberado de infligir el mayor daño posible a la población civil. En un mensaje difundido en su cuenta oficial de la red social X, Zelenski detalló que los equipos de rescate y emergencia trabajaban sin pausa en los barrios golpeados por la última ola de ataques aéreos, que dejaron al menos cuatro muertos y decenas de heridos, entre ellos niños y una mujer embarazada.
El mandatario ucraniano subrayó que el ataque no fue un error o una operación militar convencional, sino “una maniobra planificada para golpear nuestras ciudades, nuestra infraestructura crítica y sembrar miedo entre ciudadanos inocentes”. Zelenski denunció que el agresor buscaba “romper la resistencia psicológica del pueblo ucraniano” al atacar zonas residenciales, servicios básicos y hospitales, en un momento en que la guerra ya se prolonga más de lo que muchos esperaban.
En su discurso, Zelenski también pidió a sus socios internacionales que intensifiquen las sanciones y medidas de apoyo a Ucrania, advirtiendo que este tipo de ofensivas demuestran el nivel de escalada al que Moscú está dispuesto a llegar. Afirmó que no se trata solo de la destrucción de infraestructuras, sino de una estrategia de guerra total que “afecta directamente a familias, niños, vidas humanas” y no solo a objetivos militares.
La declaración del presidente ucraniano busca generar conciencia sobre la gravedad de la ofensiva y pasar de la indignación al reclamo internacional: “Cada misil lanzado contra una vivienda es una violación del derecho internacional”, dijo Zelenski, señalando que el futuro del conflicto depende tanto del apoyo externo como de la resistencia interna. Con esta acusación pública, Kiev refuerza la idea de que Moscú está llevando la guerra a otro nivel, donde el desafío no es solo militar sino moral.

