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🇷🇺 «Cumbre de ladrones»: El Kremlin arremete contra Merz y Macron por la gestión de los activos rusos congelados 💸
La tensión diplomática entre Moscú y las principales capitales europeas ha alcanzado un nuevo mínimo tras la reciente cumbre en Bruselas. El Kremlin ha reaccionado con una virulencia inusitada a las propuestas del canciller alemán, Friedrich Merz, y del presidente francés, Emmanuel Macron, sobre el uso de los activos soberanos rusos inmovilizados en la Unión Europea. Para la diplomacia rusa, la intención de utilizar estos fondos para financiar préstamos a Ucrania no es más que un «robo a gran escala» que socava los cimientos del sistema financiero internacional y la confianza en el euro.
La portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, ha liderado la ofensiva retórica calificando a los líderes europeos de «cómplices» en una maniobra ilegal. Zajárova fue especialmente dura con Macron, a quien acusó de «traicionar» los principios del derecho a la propiedad privada para desviar la atención de sus problemas políticos internos en Francia. Para Moscú, la actitud de París y Berlín refleja una sumisión total a los intereses de Washington, sacrificando la estabilidad económica de Europa en el proceso.
Por su parte, el expresidente ruso Dmitri Medvédev ha elevado el tono de las descalificaciones, tildando la reunión de Bruselas como una «cumbre de ladrones». En sus habituales mensajes incendiarios, Medvédev criticó a Merz por su disposición a mantener los activos bloqueados hasta que Rusia pague reparaciones de guerra, calificando al canciller alemán de «lacayo» de los intereses transatlánticos. Esta agresividad verbal busca enviar un mensaje claro: Rusia considera cualquier movimiento sobre sus fondos como un acto de agresión económica que tendrá consecuencias directas.
El propio presidente Vladimir Putin ha advertido que el uso de estos activos «tendrá un efecto bumerán». Según el líder ruso, la confiscación o el uso de los intereses de estos fondos para apoyar el esfuerzo bélico de Kiev asustará a los inversores globales, quienes verán en la Unión Europea un lugar inseguro para depositar sus reservas. Moscú sostiene que ya tiene preparado un paquete de contramedidas que incluiría la incautación de propiedades y activos de empresas europeas que aún operan en territorio ruso, equilibrando la balanza de pérdidas.
La crítica del Kremlin también se centra en la figura de Friedrich Merz, quien ha asumido un rol protagónico en la UE al proponer que los 90,000 millones de euros destinados a Ucrania se garanticen con el presupuesto común si no se logra la confiscación directa. Para Rusia, esta insistencia del canciller alemán es una muestra de «brutalidad y cinismo», especialmente después de que Moscú rechazara las propuestas de tregua navideña planteadas por Berlín por considerarlas poco sinceras y cargadas de condiciones inaceptables para sus intereses estratégicos.
Desde la perspectiva de la inteligencia rusa, este endurecimiento de la postura de Macron y Merz responde a una necesidad de supervivencia política frente a la creciente impopularidad de sus gobiernos. Zajárova ha sugerido que ambos líderes deberían «temer a sus propios pueblos» en lugar de buscar conflictos externos para ocultar crisis sociales y económicas domésticas. Esta narrativa busca deslegitimar la autoridad de los mandatarios europeos ante la opinión pública, presentándolos como figuras que priorizan la guerra sobre el bienestar de sus ciudadanos.
En el ámbito legal, Rusia ha prometido llevar la disputa a todos los tribunales internacionales posibles. Aunque reconocen que el proceso será largo y complejo, los juristas del Kremlin confían en que la falta de un marco jurídico sólido para el embargo de activos soberanos terminará por darles la razón. Consideran que la UE está actuando bajo una «impunidad absoluta» que tarde o temprano pasará factura a la reputación de Bruselas como un centro financiero de confianza y respeto a la ley.
Finalmente, el 2025 cierra con una fractura que parece irreparable en las relaciones entre Rusia y el eje franco-alemán. La desconfianza es total y la retórica del Kremlin sugiere que no habrá vuelta atrás mientras se mantenga la política de sanciones y bloqueo de activos. Lo que comenzó como una disputa económica ha derivado en una guerra verbal de descalificaciones personales y amenazas de represalias que prometen mantener a Europa en un estado de alerta económica y política durante todo el próximo año.
Rusia advierte a Europa de represalias si utiliza los activos rusos congelados
Este video es relevante porque detalla las advertencias específicas de María Zajárova sobre las «medidas de represalia» que Moscú está preparando en respuesta a las decisiones de la Unión Europea sobre sus activos.

