![]()
Minneapolis al límite: Walz moviliza a la Guardia Nacional ante la sombra de una intervención militar federal
La muerte de Renee Good y el despliegue de 3,000 agentes de «Operation Metro Surge» detonan una crisis constitucional sin precedentes entre el estado de Minnesota y la Casa Blanca.
La ciudad de Minneapolis se encuentra este 20 de enero de 2026 bajo una atmósfera de preguerra civil. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, ha movilizado a más de 7,000 efectivos de la Guardia Nacional tras el colapso de las vías diplomáticas con la administración de Donald Trump. La medida, calificada por el ejecutivo estatal como «defensiva y de preservación de la paz», surge como respuesta directa al despliegue masivo de agentes federales y a la amenaza explícita de Washington de invocar la Ley de Insurrección de 1807.
El epicentro del conflicto radica en la muerte de Renee Good, una ciudadana estadounidense de 37 años que fue abatida por agentes de ICE el pasado 7 de enero en el sur de la ciudad. Este incidente, sumado a un segundo tiroteo que involucró a un ciudadano venezolano, ha transformado las calles de la capital en un campo de batalla ideológico. Mientras el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), liderado por Kristi Noem, defiende el uso de la fuerza como defensa propia, el liderazgo demócrata local acusa al gobierno federal de una «invasión política» bajo el nombre de Operation Metro Surge.
El despliegue de la 11.ª División Aerotransportada
La tensión ha escalado a niveles militares. El Pentágono ha puesto en estado de alerta máxima a 1,500 soldados activos de la 11.ª División Aerotransportada, con base en Alaska. Estos efectivos, especialistas en operaciones en climas extremos, están preparados para ser desplegados en Minneapolis si el presidente Trump decide federalizar a la Guardia Nacional o activar el ejército para «restaurar el orden».
Fuerza Federal: 3,000 agentes de ICE y CBP ya operan en el área metropolitana.
Fuerza Estatal: 7,123 efectivos de la Guardia Nacional de Minnesota en reserva estratégica.
Bloqueo Judicial: La jueza federal Katherine Menendez ha emitido una orden de restricción que prohíbe a los agentes federales el uso de municiones no letales contra manifestantes pacíficos.
El asedio político a Walz y Frey
Paralelamente a la crisis en las calles, el Departamento de Justicia (DOJ) ha iniciado una investigación criminal contra el gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey. Se les acusa de «obstruir la justicia» y entorpecer las redadas de inmigración ordenadas por la Casa Blanca. Walz ha respondido calificando la investigación como una «táctica autoritaria» diseñada para silenciar a quienes cuestionan el uso excesivo del poder federal.
«No estamos en guerra con nuestro propio gobierno federal, pero no permitiremos que se viole la soberanía de Minnesota para perseguir fines políticos», declaró Walz tras firmar la orden de movilización.
La situación en Minneapolis se ha convertido en el barómetro de la salud democrática de los Estados Unidos en este inicio de año. Con manifestantes armados apareciendo en ambos lados del espectro político y una ciudad dividida por barricadas y puntos de control, la posibilidad de un enfrentamiento directo entre fuerzas estatales y federales es una sombra que no se proyectaba sobre el país desde los capítulos más oscuros del siglo XIX. Las próximas 48 horas serán decisivas para determinar si prevalece el orden institucional o si Minneapolis se convierte en el kilómetro cero de una fractura nacional permanente.

