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El anuncio del inicio de las operaciones de la Línea 2C del Metro de Santo Domingo, previsto para antes del 27 de febrero, ha generado reacciones encontradas entre los distintos actores del transporte en el corredor que conecta el kilómetro 9 de la autopista Duarte con la entrada de Los Alcarrizos.
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, informó que a partir de esa fecha comenzará a operar el nuevo tramo del sistema de transporte masivo, una obra largamente esperada por residentes de la zona oeste del Gran Santo Domingo.
Mientras los pasajeros celebran la puesta en funcionamiento de la Línea 2C del Metro por los beneficios económicos y de movilidad que representa, los choferes y operadores del transporte público que cubren esa ruta externaron su preocupación ante el impacto que la nueva línea podría tener en sus ingresos.
De acuerdo con operadores consultados, la entrada en operación del Metro provocaría una reducción de hasta un 90 % de los pasajeros, lo que dejaría a las rutas tradicionales con apenas un 10 % de la demanda actual, afectando de manera directa el sustento de cientos de familias que dependen de esa actividad.
Uno de los trabajadores del transporte señaló que la situación resulta aún más crítica debido a que, hasta el momento, no se les ha presentado ninguna propuesta de reubicación laboral, compensación o integración al nuevo sistema, lo que según afirmó, los deja “desamparados frente al cambio.
Sin embargo, usuarios del transporte público manifestaron su satisfacción con la entrada en funcionamiento del Metro, al considerar que permitirá ahorros mensuales estimados entre RD$600 y RD$2,000 por persona, además de reducir el tiempo de traslado y mejorar la comodidad y seguridad en sus desplazamientos diarios.

