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TENSIÓN MÁXIMA: Irán activa «protocolos de supervivencia» ante la inminencia de un ataque estadounidense
En respuesta a los movimientos estratégicos de las fuerzas estadounidenses, el gobierno de Irán ha activado este 22 de febrero de 2026 un plan de emergencia nacional diseñado para garantizar la continuidad del régimen ante lo que consideran un ataque militar «inminente».
Los puntos críticos de esta activación son:
Estado de Alerta Total: Teherán ha puesto a sus fuerzas armadas y a la Guardia Revolucionaria en el nivel máximo de alerta. Los informes indican que se han movilizado baterías de misiles balísticos hacia posiciones de disparo y se ha reforzado la defensa aérea en torno a sitios nucleares y militares clave.
Plan de Supervivencia del Régimen: Este protocolo incluye el traslado de altos mandos y figuras políticas a búnkeres subterráneos de alta seguridad. El objetivo es asegurar que la estructura de mando no sea decapitada en una primera oleada de ataques de precisión o ciberataques.
Dispersión de Activos: Irán ha comenzado a dispersar sus flotas de drones y lanchas rápidas en el Estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico para evitar que sean destruidos en sus bases, preparándose para una posible táctica de «enjambre» como respuesta a cualquier incursión.
Mensaje a la Población: A través de los medios estatales, el régimen ha hecho un llamado a la unidad nacional, denunciando la «agresión imperialista» y advirtiendo que cualquier ataque tendrá consecuencias devastadoras para los intereses de EE. UU. y sus aliados en la región.
Contexto del Conflicto: Esta reacción se produce tras la filtración de planes de ataque estadounidenses que involucran bombarderos B-2 y bombas láser, lo que ha llevado a Irán a dar por terminada cualquier vía diplomática inmediata.
Riesgo de Cierre del Estrecho: Se teme que, como parte de este plan de supervivencia, Irán proceda al bloqueo total del Estrecho de Ormuz, lo que paralizaría el tránsito de una quinta parte del petróleo mundial, provocando una crisis energética global instantánea.
La situación se describe como un «barril de pólvora» donde ambos bandos han completado sus preparativos bélicos y cualquier incidente, por pequeño que sea, podría desencadenar el conflicto abierto en las próximas horas.

