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AVANCE ESTRATÉGICO: Los territorios bajo control ruso al entrar en el cuarto año de guerra
Al cumplirse este 23 de febrero de 2026 un nuevo hito en el conflicto, los análisis sobre la situación en el frente detallan la extensión y las zonas clave que Rusia ha logrado consolidar o conquistar durante el último ciclo de operaciones militares en Ucrania.
Los puntos más relevantes de este balance territorial son:
Consolidación en el Donbás: Las fuerzas rusas han centrado sus mayores esfuerzos en completar el control de las regiones de Donetsk y Lugansk. Durante este cuarto año, han logrado avances incrementales pero constantes, capturando núcleos urbanos y nodos logísticos que anteriormente servían como baluartes de la defensa ucraniana.
El Corredor Terrestre a Crimea: Uno de los logros estratégicos que Rusia mantiene y ha reforzado es el corredor terrestre que conecta el territorio ruso con la península de Crimea a través de las regiones ocupadas de Zaporiyia y Jersón. Este corredor es vital para el suministro militar y la conectividad logística.
Nuevos Objetivos en el Noreste: Se han reportado intentos de ampliar la zona de control en áreas cercanas a Járkov, buscando crear una «zona de seguridad» que aleje la artillería ucraniana de la frontera rusa, aunque esta zona sigue siendo una de las más disputadas y volátiles.
Fortificación de las Líneas de Defensa: Más allá de las nuevas conquistas, Rusia ha dedicado gran parte de este año a construir complejas redes de trincheras, campos de minas y fortificaciones en los territorios ocupados para repeler las contraofensivas ucranianas, convirtiendo el frente en una guerra de desgaste.
Impacto en la Infraestructura: El control territorial ruso se ha centrado también en asegurar instalaciones críticas, como puertos en el Mar de Azov y plantas de energía, buscando desarticular la capacidad económica de Ucrania mientras integran administrativamente estas zonas a la Federación Rusa.
Este mapa del conflicto refleja una Rusia que, a pesar de las sanciones y la resistencia internacional, ha logrado mantener una ocupación significativa de cerca del 18% al 20% del territorio ucraniano, centrando su estrategia actual en la defensa de lo ganado y la presión constante sobre las líneas defensivas del este.

