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Sigfrido Pared Pérez advierte sobre la distorsión del relato histórico dominicano en Europa y analiza los retos de la seguridad fronteriza en Visión RDN
SANTO DOMINGO,RD.- En una reciente entrega del programa de análisis político y social Visión RDN, conducido por Ariel Lara, el almirante retirado y exministro de las Fuerzas Armadas, Sigfrido Pared Pérez, ofreció un detallado balance sobre la geopolítica de la isla de Santo Domingo, la gestión de la seguridad fronteriza y el impacto de la tecnología en la defensa nacional en este año 2026. Quien fuera además director del Departamento Nacional de Investigaciones (DNI) y de la Dirección General de Migración, enfatizó la urgente necesidad de proyectar un «relato internacional coherente» que explique la realidad histórica y cultural de la República Dominicana frente a la crisis que atraviesa Haití.
El «déficit de relato» dominicano ante la comunidad internacional
Pared Pérez abordó de manera autocrítica el desempeño de la diplomacia dominicana, señalando que históricamente ha faltado un relato riguroso por parte de las embajadas para edificar a las naciones extranjeras sobre las profundas diferencias estructurales entre ambos países. Explicó que, debido a la cronología de las independencias (Haití en 1804 y la República Dominicana en 1844), en muchos sectores de Europa y organismos internacionales se percibe erróneamente a los dominicanos como los «intrusos» de la isla.
«A nuestros embajadores les ha faltado el relato de explicar la realidad desde el mismo 1492. Cuando llegó el primer negro a lo que hoy es Haití, ya la parte oriental de la isla tenía 170 años de historia y desarrollo cultural propio. La diferencia entre ambas naciones no es de color de piel, es una diferencia estrictamente de cultura, de pensamiento y de tradición institucional», puntualizó el exministro.
Para ilustrar este punto, Pared Pérez rememoró una reunión bilateral sostenida en 2012 con el entonces jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, el general John Kelly, quien tras una extensa explicación histórica defendió la posición dominicana ante el Senado norteamericano, reconociendo que la principal amenaza de la región radica en la falta de documentación del pueblo haitiano dentro de su propio territorio, estimando en millones los ciudadanos desprovistos de identidad jurídica formal.
Seguridad fronteriza: la urgencia de infraestructura y tecnología
Al evaluar el estado actual del control en la frontera, el exdirector de Migración valoró positivamente la continuidad que el presente gobierno ha dado a la construcción del muro fronterizo iniciado en la gestión del expresidente Danilo Medina. No obstante, aclaró que el muro por sí solo no resuelve el problema migratorio, sino que debe complementarse con la reconstrucción total de la Carretera Internacional. Según Pared Pérez, optimizar esta vía reduciría los tiempos de respuesta militar ante contingencias de 30 minutos a escasos dos minutos.
Asimismo, manifestó su preocupación respecto a los rezagos tecnológicos en la frontera dominicana. Mencionó que, según reportes de prensa, Haití suscribió recientemente un acuerdo con una empresa norteamericana para modernizar la seguridad de sus puertos, aeropuertos y fronteras, una oportunidad tecnológica que la República Dominicana debió priorizar para mantener la coherencia en la zona de influencia geopolítica de los Estados Unidos.
Añadió que el factor demográfico es indispensable para la seguridad, por lo que instó a los sectores empresarial y estatal a incentivar la inversión económica en las provincias fronterizas, evitando la migración de los dominicanos hacia las zonas turísticas del este y preservando la soberanía poblacional.
Crítica a la Ley del DNI y la preservación de las libertades de prensa
En el plano de la política interna, el exdirector del DNI calificó como «un error garrafal» la redacción original de la Ley de Inteligencia No. 24-24. Pared Pérez argumentó que obligar por ley a los ciudadanos y comunicadores a entregar sus fuentes informativas desnaturaliza la esencia misma de un organismo de inteligencia.
«La misión del analista de inteligencia es buscar la información con sus propios agentes y analizarla, no coaccionar a la población ni a los periodistas. Exigir la entrega obligatoria de datos es un procedimiento propio de regímenes dictatoriales y resulta sumamente cómodo para una dictadura, pero inviable en una democracia», manifestó.
Lamentó que el debate sobre la modificación de los artículos cuestionados (relativos a la obligatoriedad y las sanciones) haya caído en un letargo de comisiones tras dos años de discusiones públicas sin que los medios alternativos ni la sociedad civil hayan tenido acceso a un borrador definitivo que garantice el pleno ejercicio de la libertad de expresión.

