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Hay postres que parecen creados para esos días en los que buscamos frescura y dulzura con ingredientes que ya tenemos en casa. Esta tarta fría realza el sabor del melocotón, aportándole una textura suave y cremosa gracias a la leche condensada. Lo mejor es que no necesita horno: basta con unos minutos de preparación y un poco de paciencia para dejarla reposar en la nevera.
El resultado es un postre refrescante, delicado y muy apetecible, con una base crujiente de galletas de vainilla y una crema densa que concentra todo el sabor del melocotón, recordando a una tarta de queso casera. Es una opción perfecta para compartir en reuniones familiares, sorprender en una merienda especial o disfrutar como broche final de una comida veraniega.
6 comensales
30m
Dificultad baja
Características adicionales: Coste medio
Ingredientes:
Para la base:
150 gramos de galletas de vainilla
70 gramos de mantequilla derretida
Para la crema de melocotón y leche condensada:
250 gramos de melocotón (200 g de melocotones escurrido y 50 g de almíbar para triturar)
200 gramos de queso crema a temperatura ambiente
200 mililitros de crema de leche (nata para postres)
100 mililitros de leche condensada
8 gramos de gelatina neutra en polvo
48 mililitros de agua fría
melocotones en gajos para decorar c/n
Cómo hacer Tarta fría de melocotón y leche condensada: cremosa, con fruta de temporada y perfecta para el verano:
1
Comienza preparando la base de galleta. Coloca las galletas de vainilla en un procesador de alimentos y tritúralas hasta obtener un polvo fino. Si prefieres hacerlo de forma más artesanal, introdúcelas en una bolsa con cierre hermético y aplástalas con un rodillo hasta que queden completamente trituradas.
Receta de Tarta fría de melocotón y leche condensada: cremosa, con fruta de temporada y perfecta para el verano
2
Añade la mantequilla derretida y mezcla bien hasta obtener una masa uniforme, con una textura arenosa que, al presionarla, se compacte fácilmente.
Receta de Tarta fría de melocotón y leche condensada: cremosa, con fruta de temporada y perfecta para el verano
3
Vierte esta preparación en un molde desmontable o en un aro forrado con papel film, presiónala firmemente para que quede bien compacta y llévala a la nevera para que se endurezca.
Receta de Tarta fría de melocotón y leche condensada: cremosa, con fruta de temporada y perfecta para el verano
4
Aparte, prepara la crema de melocotón. Tritura los melocotones junto con su almíbar hasta obtener una mezcla suave y homogénea. Después, caliéntala en un cazo y añade la leche condensada para endulzar la preparación.
Receta de Tarta fría de melocotón y leche condensada: cremosa, con fruta de temporada y perfecta para el verano
5
Agrega el queso crema y mézclalo, si lo prefieres, con un batidor de varillas hasta que se integre por completo y obtengas una crema lisa y sin grumos.
Receta de Tarta fría de melocotón y leche condensada: cremosa, con fruta de temporada y perfecta para el verano
6
Hidrata la gelatina neutra en polvo con el agua fría, remueve y deja reposar unos diez minutos hasta que adquiera una textura firme. Incorpora después la gelatina al puré de melocotón caliente y mezcla bien hasta que se disuelva por completo.
Receta de Tarta fría de melocotón y leche condensada: cremosa, con fruta de temporada y perfecta para el verano
7
Añade la crema de leche y continúa removiendo hasta obtener una crema de textura sedosa. Vierte esta preparación sobre la base de galleta ya fría y lleva nuevamente el molde a la nevera. Lo ideal es dejarla reposar toda la noche para que adquiera firmeza y los sabores se asienten, aunque con unas horas de refrigeración será suficiente para que esté lista.
Receta de Tarta fría de melocotón y leche condensada: cremosa, con fruta de temporada y perfecta para el verano
8
Al momento de desmoldar, pasa una espátula fina por los bordes para facilitar el proceso y coloca la tarta en una bandeja. Decórala con gajos o láminas de melocotón y, si quieres darle un toque de color, añade algunas fresas o unas virutas de piel de naranja.

