Albóndigas de avena y queso en salsa picante

Albóndigas de avena y queso en salsa picante

Las albóndigas de avena y queso son una exquisitez vegetariana que resulta muy nutritiva, no solo por su contenido en fibra y otros nutrientes esenciales, sino por su considerable aporte energético. Después de todo, no hay que olvidar que la avena es un cereal con un alto índice de vitaminas del grupo B y minerales (calcio, hierro, magnesio, potasio, fósforo, selenio).

Albóndigas de avena y queso

Ingredientes (20 o 25 unidades)

  • 2 dientes de ajo.
  • 1 cebolla mediana (60 g)
  • 3 huevos medianos (180 g)
  • ½ taza de nueces picadas (50 g)
  • 1 taza de avena en hojuelas (105 g)
  • Agua caliente (la cantidad necesaria)
  • 1 barra pequeña de pan integral tostado y duro
  • 1 taza de queso parmesano o mozzarella rallado (90 g)
  • Condimentos: sal, pimienta y otros (al gusto)

Preparación

  1. Tomamos la avena en hojuelas y la procesamos hasta convertirla en harina. No es necesario tamizarla una vez lista.
  2. Añadimos un poco de agua caliente a la avena para hidratarla. Comenzamos a amasar y, si es necesario, añadimos otro poco de agua.
  3. Pelamos la cebolla y la rallamos.
  4. Aparte, tomamos la barra de pan duro y procedemos a desmigarla por completo. Mientras más pequeñas queden las migas, mejor.
  5. Por otro lado, pelamos las nueces y las picamos. También se pueden pulverizar, no obstante, es mejor utilizarlas picadas, ya que así le darán más consistencia a las albóndigas.
  6. Cascamos los huevos y procedemos a batirlos con ayuda de una batidora de mano. Deben quedar las yemas y las claras perfectamente integradas.
  7. Pelamos los dientes de ajo y los picamos en trozos pequeños.
  8. Colocamos la avena, el pan, la cebolla y la nueces en un bol. Añadimos los condimentos seleccionados junto con el ajo y el queso y, finalmente, añadimos los huevos batidos.
  9. Amasamos con las manos hasta conseguir que los ingredientes se integren bien y la masa tenga cierta consistencia.
  10. Formamos las albóndigas y las llevamos a freír en abundante aceite de oliva durante unos minutos. Hay que evitar dejarlas demasiado tiempo por un lado. Al contrario, hay que moverlas mientras se fríen para que queden doradas por completo y no se pasen.
  11. Por último, escurrimos en un plato con papel absorbente para retirarles el exceso de aceite.
  12. Una vez listas las albóndigas, las bañamos en salsa y servimos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.