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CONFLICTO ENERGÉTICO: Ucrania denuncia «chantaje» de Hungría y Eslovaquia ante la amenaza de corte eléctrico
La tensión diplomática en Europa del Este ha alcanzado un nuevo punto crítico este 22 de febrero de 2026. El gobierno de Ucrania ha acusado formalmente a Hungría y Eslovaquia de utilizar métodos de «chantaje» al amenazar con interrumpir el suministro de electricidad hacia territorio ucraniano.
Los puntos clave de esta escalada en el conflicto son:
La Amenaza Eléctrica: Budapest y Bratislava han sugerido la posibilidad de suspender las exportaciones de energía eléctrica a Ucrania. Esta medida sería una represalia directa por la decisión de Kiev de bloquear el tránsito de petróleo ruso de la compañía Lukoil a través del oleoducto Druzhba, el cual abastece a las refinerías de ambos países centroeuropeos.
La Postura de Ucrania: Kiev sostiene que estas amenazas son una forma de presión política inaceptable. Las autoridades ucranianas defienden su derecho a imponer sanciones al crudo ruso como parte de su estrategia de defensa y acusan a sus vecinos de priorizar los intereses económicos con el Kremlin por encima de la solidaridad europea.
Guerra de Ultimátums: Mientras Hungría ha bloqueado un préstamo clave de la Unión Europea para Ucrania hasta que se reanude el flujo de petróleo, Ucrania responde que no cederá ante lo que considera un «chantaje energético» que busca desestabilizar su ya frágil red eléctrica.
Impacto Regional: Eslovaquia y Hungría dependen críticamente del petróleo ruso, pero Ucrania también depende de las interconexiones eléctricas con la UE para mantener el servicio básico en sus ciudades tras los constantes ataques rusos a su infraestructura. Un corte eléctrico por parte de sus vecinos occidentales agravaría seriamente la crisis humanitaria.
El Papel de la UE: La Comisión Europea se encuentra bajo una presión extrema para intervenir. Bruselas debe decidir si apoya la seguridad energética de sus estados miembros (Hungría y Eslovaquia) o si respalda las políticas de sanciones de un socio estratégico en guerra como Ucrania.
Este enfrentamiento subraya la fractura interna en Europa, donde el suministro de energía se está utilizando como un arma de negociación política en ambos lados de la frontera.

