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«Defenderemos cada centímetro»: Maduro responde a los ataques de EE.UU. y ordena despliegue defensivo total
CARACAS – En una alocución transmitida en cadena nacional este 1 de enero de 2026, el presidente Nicolás Maduro ha reaccionado con dureza ante la campaña militar de la administración Trump en el Caribe. Tras confirmarse la destrucción de infraestructuras en el litoral venezolano y la muerte de ciudadanos en operativos contra supuestas «narcolanchas», el mandatario venezolano ha calificado las acciones de Washington como un «acto de guerra abierto» y ha jurado garantizar la integridad territorial de Venezuela frente a lo que denomina una «agresión imperialista sin precedentes».
El discurso de Maduro no solo fue retórico; estuvo acompañado de órdenes inmediatas para la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), elevando el nivel de alerta a «máximo combate» en todas las regiones estratégicas de defensa integral, especialmente en las fachadas caribeña y atlántica.
Puntos clave de la respuesta de Caracas:
Denuncia de Agresión Directa: Maduro confirmó el ataque a un muelle en las costas venezolanas (atribuido por EE.UU. a operaciones contra el Tren de Aragua) y lo catalogó como una violación flagrante de la soberanía nacional. «Han bombardeado suelo sagrado de Bolívar bajo excusas infames», afirmó.
Activación de Sistemas de Defensa: Se ha ordenado el despliegue de sistemas de misiles tierra-aire y el patrullaje reforzado de la Milicia Bolivariana en las zonas costeras. Maduro advirtió que cualquier incursión aérea o naval en territorio venezolano será respondida con «toda la fuerza de las armas de la República».
Llamado a la Comunidad Internacional: El canciller venezolano ha solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y de organismos regionales, denunciando que Estados Unidos está utilizando la «lucha contra el narcotráfico» como una fachada para una intervención militar de mayor escala.
Unidad Cívico-Militar: Maduro hizo un llamado a la población a mantenerse en «alerta permanente», vinculando los ataques con un intento de desestabilización política en un año que se perfila como crítico para la continuidad de su gobierno.
Un escenario de incertidumbre regional
La respuesta de Maduro coloca a la región en una situación de «equilibrio roto». Mientras Washington justifica sus ataques como necesarios para detener el flujo de drogas y desmantelar bandas criminales transnacionales, Caracas lo interpreta como el inicio de una invasión por etapas. La retórica de Maduro busca aglutinar el sentimiento nacionalista, pero el despliegue militar de EE.UU. en el Caribe —el más grande en décadas— sugiere que la confrontación podría no haber hecho más que empezar en este 2026.
La comunidad internacional observa con temor la posibilidad de que un error de cálculo en las costas venezolanas desencadene un conflicto armado de proporciones continentales.

