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Denuncias en la mira a empresario Emmanuel Rivera
SANTO DOMINGO, RD. – El empresario Emmanuel Rivera podría enfrentar la atención de la política internacional luego de ser señalado por una presunta estafa inmobiliaria y amenazas contra quienes denunciaron sus prácticas. La situación ha generado alarma entre ciudadanos que aseguran haber sido víctimas de un entramado de poder y dinero, vinculando directamente la figura del empresario con acciones de intimidación.
Dayanara Borbón, junto a varias personas que se identificaron como víctimas del entramado encabezado por Emmanuel Rivera, participaron en el programa VISIÓN RDN, y expusieron los argumentos que sustentan sus denuncias. Durante el espacio, se detallaron casos de amenazas directas, supuestos contratos falsificados y maniobras para apropiarse de bienes de terceros, generando indignación en el público y la comunidad digital.
Según fuentes cercanas al caso, el senador Marco Rubio estaría evaluando la inclusión de Rivera en una lista de vigilancia internacional, lo que podría acarrear implicaciones legales y restrictivas para el empresario fuera del país. Expertos en derecho señalan que este tipo de medidas suelen aplicarse a individuos vinculados a fraudes de alto impacto y riesgos a terceros.
Entre los afectados se reportan familias desplazadas y empresarios locales que aseguran haber sido engañados con supuestos proyectos inmobiliarios que nunca se concretaron. Las denuncias incluyen testimonios de intentos de intimidación y presión para retirar querellas judiciales, generando un clima de miedo e inseguridad en la zona.
La atención internacional sobre este caso también ha levantado cuestionamientos sobre el control de actividades financieras de empresarios dominicanos con alcance global. Activistas denuncian que situaciones como esta reflejan la necesidad de transparencia y supervisión en los negocios que involucran grandes sumas de dinero y propiedad inmobiliaria.
Analistas políticos y legales coinciden en que, de confirmarse las acusaciones, Emmanuel Rivera no solo enfrentaría sanciones legales, sino un daño reputacional irreversible que podría afectar sus operaciones en la República Dominicana y en el extranjero. Mientras tanto, las víctimas continúan buscando justicia y visibilidad a sus reclamos a través de medios locales e internacionales.

