Las 3 razones por las que sería necesaria la aplicación de una tercera dosis de la vacuna contra COVID-19

Las 3 razones por las que sería necesaria la aplicación de una tercera dosis de la vacuna contra COVID-19

Además de la llegada de la nueva variante Ómicron, expertos en todo el mundo y en el país resaltan la importancia de comenzar a aplicar en general una dosis de refuerzo contra el coronavirus.

Las nuevas variantes de preocupación del coronavirus SARS-CoV-2 que han surgido últimamente como Delta y Ómicron, comprobadas como más contagiosas, los científicos están cada vez más convencidos que serán cada vez más importantes las dosis de refuerzo de la vacuna para prevenir COVID-19.

Incluso este tema cobra importancia gracias a los datos crecientes sobre la disminución de la inmunidad de las vacunas. En esa línea, ayer Pfizer y BioNTech anunciaron que estudios de laboratorio preliminares muestran que una tercera dosis de la vacuna Pfizer/BioNTech puede mejorar la protección contra la nueva variante Ómicron.

1. Efecto estimulante positivo

La doctora Leana Wen, médica de emergencias y profesora de Política y gestión de la salud en la Escuela de Salud Pública del Instituto Milken de la Universidad George Washington afirmó en ese sentido: “Los datos de Pfizer publicados no son sorprendentes. En realidad, esto es lo que hemos estado anticipando todo el tiempo, que hay buenas y malas noticias; la mala noticia es que hay cierto grado de escape inmunológico, que dos dosis puede que no funcionen tan bien como con variantes anteriores. Pero en realidad creo que es una muy buena noticia que la tercera dosis parezca dar ese efecto estimulante adicional realmente significativo”, dijo Wen.

Y agregó: “Esto añade más razones para que todos obtengan una dosis de refuerzo, ciertamente quien sea elegible. Pero también espero que nuestros funcionarios federales de salud reevalúen rápidamente la definición de lo que significa estar completamente vacunado, especialmente a la luz de lo que estamos aprendiendo sobre Ómicron”.

Para el médico infectólogo Roberto Debbag, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, “Argentina debería aumentar la cantidad de testeos en toda la población, que se reporten todos los casos de COVID-19, y que se aumente la aplicación de las vacunas, especialmente de la segunda dosis con políticas activas. También se debería dar la tercera dosis a todos los mayores de 18 años, incorporar rápidamente la vacuna de ARN mensajero de Pfizer/BioNTech en menores de 11 años y secuenciar entre el 3 y 5% de todos los casos detectados por la técnica de PCR”.

Expertos en el mundo insisten en completar los esquemas vacunatorios y dar refuerzos debido a la llegada de Ómicron. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration)Expertos en el mundo insisten en completar los esquemas vacunatorios y dar refuerzos debido a la llegada de Ómicron. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration)

2. Quebrar la diseminación y el impacto de la pandemia

En nuestro país, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) emitió un reciente comunicado en el que destaca que la vacunación masiva sigue siendo la única medida con el potencial de quebrar la diseminación y el impacto de la pandemia, aún de estas variantes, y recomiendan completar el esquema de vacunación y aplicar la tercera dosis en los casos que corresponda.

Se sabe que las vacunas disponibles son altamente efectivas (2 dosis) para prevenir la enfermedad grave y muerte por COVID, pero se ha demostrado en numerosos estudios -sobre todo más allá de los 6 meses de completado el esquema- que la efectividad decae en mayor o menor medida, especialmente en personas con comorbilidades o disminución de los mecanismos inmunes. Además, datos recientes muestran que, aún en personas con vacunación completa, existe riesgo de enfermedad severa, sobre todo en edad avanzada, con comorbilidades como Hipertensión, Diabetes o insuficiencia renal y en inmunocomprometidos. Todo esto lleva a plantear como estrategia la aplicación de una 3ra dosis con el objetivo de reducir aún más el riesgo de infección y la transmisibilidad del SARS CoV2, priorizando al personal de salud, mayores de 60 años, personas con comorbilidades y funciones de riesgo como el personal de salud”, destacaron desde la AAMR.

“La masiva aplicación de vacunas en todo el mundo ha demostrado alta efectividad clínica y seguridad. Es por eso que alentamos a la población a que concurra masivamente a vacunarse, completando esquemas con 2 dosis y aplicar una 3ra dosis luego de algunos meses de aplicada la segunda, de acuerdo a las directrices del Ministerio de Salud”, expresó el doctor Alejandro Chirino, Coordinador de la Sección Enfermedades Infecciosas de la AAMR.

Una trabajadora de la Salud vacuna a una mujer contra el coronavirus en Tegucigalpa (Honduras), en una fotografía de archivo. EFE/Gustavo Amador
Una trabajadora de la Salud vacuna a una mujer contra el coronavirus en Tegucigalpa (Honduras), en una fotografía de archivo. EFE/Gustavo Amador

Nuevas variantes y vacunación en Argentina

La denominada variante Ómicron se detectó por primera vez en muestras recolectadas el 11 de noviembre de este año en Botsuana y el 14 de noviembre en Sudáfrica y fue clasificada como variante de preocupación por la OMS. El 1ro de diciembre se identificó el primer caso en los EEUU y el 5 del mismo mes se detectó el primer caso en Argentina, en un viajero proveniente de Sudáfrica, oriundo de San Luis.

Es probable que la variante Ómicron se propague con mayor facilidad que el virus original, pero aún se desconoce su transmisibilidad en comparación con la variante Delta. Hasta ahora los casos reportados por la variante Ómicron han sido leves, aunque son necesarios más datos para conocer si dichas infecciones pueden causar enfermedad grave. Se espera que las vacunas actuales protejan contra casos graves, hospitalizaciones y/o muerte a causa de la infección por esta nueva variante. Sin embargo, es posible que ocurran casos de infección en vacunados. Teniendo en cuenta el contexto epidemiológico actual, en el cual Delta y Ómicron podrían diseminarse en nuestra población en las próximas semanas, es prioritario ampliar la cantidad de personas vacunadas con esquema completo y reforzar con una tercera dosis, sobre todo en grupos de riesgo. La pandemia, en la actualidad, se va transformando en una pandemia que causa y causará estragos en las personas no vacunadas”, concluyeron desde la entidad sanitaria.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC) recomiendan dosis de refuerzo para todos los adultos que recibieron su segunda dosis de la vacuna Moderna o Pfizer/BioNTech hace al menos 6 meses y aquellos que recibieron una vacuna Johnson & Johnson hace al menos 2 meses. Los adultos elegibles pueden recibir una dosis de refuerzo de cualquiera de las tres vacunas autorizadas.

3. Disminución de la inmunidad

Los fabricantes de vacunas saben desde hace meses que la inmunidad que provocan las vacunas contra el COVID-19 puede disminuir con el tiempo, lo que lleva a la necesidad de una dosis de refuerzo. Las dosis de refuerzos parecen restaurar la inmunidad a su nivel inicial.

Dos estudios separados en Israel publicados el miércoles muestran que las dosis de refuerzo de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer/BioNTech redujeron las infecciones hasta diez veces y redujeron las muertes por covid-19 en un 90%.

Los dos estudios, publicados en The New England Journal of Medicine, analizan los efectos de la campaña de Israel para ofrecer dosis de refuerzo a todos los mayores de 12 años con la propagación de la variante delta en el verano. Si bien las muertes y los casos graves fueron bajos entre las personas completamente vacunadas, las dosis de refuerzo los redujeron drásticamente más. Esto es más evidencia de que las dosis de refuerzo no solo restauran la inmunidad menguante, sino que también mejoran la protección contra las variantes emergentes del nuevo coronavirus.

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