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MOVILIZACIÓN EN MADRID: Pensionistas e inquilinos exigen el mantenimiento del «escudo social» antes de una votación decisiva
Este 22 de febrero de 2026, las calles de Madrid han sido el escenario de una importante manifestación que ha unido a dos de los colectivos más afectados por la situación económica: los pensionistas y los inquilinos. La protesta tiene como objetivo presionar al Gobierno y a los grupos parlamentarios días antes de que se someta a votación en el Congreso la prórroga de las medidas de protección social.
Los puntos centrales de la movilización son:
Defensa del Escudo Social: Los manifestantes exigen que no se retiren las medidas de emergencia que aún siguen vigentes, como el control de los precios de los alquileres, la prohibición de desahucios para personas vulnerables y los descuentos en los abonos de transporte y energía.
Poder Adquisitivo de las Pensiones: Los colectivos de pensionistas reclaman que la revalorización de las pensiones no se quede atrás respecto al coste real de la vida. Denuncian que, a pesar de las subidas oficiales, el encarecimiento de la cesta de la compra y los suministros básicos sigue asfixiando a las rentas más bajas.
Emergencia Habitacional: Los sindicatos de inquilinos alertan de que la finalización de las prórrogas actuales podría provocar una «ola de desahucios» y un aumento descontrolado de los precios de los nuevos contratos de alquiler, especialmente en zonas tensionadas como Madrid.
Votación Clave: La movilización se produce en un momento político crítico. Esta semana, el Congreso deberá decidir si mantiene o desmantela estas protecciones. La falta de consenso entre los socios de gobierno y las exigencias de la oposición han generado una gran incertidumbre sobre el resultado de la votación.
Unidad de Acción: Los organizadores han destacado la importancia de que jóvenes (inquilinos) y mayores (pensionistas) se unan en una causa común, subrayando que la estabilidad social de 2026 depende de un compromiso firme con los servicios públicos y el bienestar de los ciudadanos más vulnerables.
La manifestación ha concluido con la lectura de un manifiesto frente a la Puerta del Sol, donde se ha advertido de que habrá más movilizaciones si la votación en el Congreso no garantiza la continuidad del escudo social.
Este 22 de febrero de 2026, las calles de Madrid han sido el escenario de una importante manifestación que ha unido a dos de los colectivos más afectados por la situación económica: los pensionistas y los inquilinos. La protesta tiene como objetivo presionar al Gobierno y a los grupos parlamentarios días antes de que se someta a votación en el Congreso la prórroga de las medidas de protección social.
Los puntos centrales de la movilización son:
Defensa del Escudo Social: Los manifestantes exigen que no se retiren las medidas de emergencia que aún siguen vigentes, como el control de los precios de los alquileres, la prohibición de desahucios para personas vulnerables y los descuentos en los abonos de transporte y energía.
Poder Adquisitivo de las Pensiones: Los colectivos de pensionistas reclaman que la revalorización de las pensiones no se quede atrás respecto al coste real de la vida. Denuncian que, a pesar de las subidas oficiales, el encarecimiento de la cesta de la compra y los suministros básicos sigue asfixiando a las rentas más bajas.
Emergencia Habitacional: Los sindicatos de inquilinos alertan de que la finalización de las prórrogas actuales podría provocar una «ola de desahucios» y un aumento descontrolado de los precios de los nuevos contratos de alquiler, especialmente en zonas tensionadas como Madrid.
Votación Clave: La movilización se produce en un momento político crítico. Esta semana, el Congreso deberá decidir si mantiene o desmantela estas protecciones. La falta de consenso entre los socios de gobierno y las exigencias de la oposición han generado una gran incertidumbre sobre el resultado de la votación.
Unidad de Acción: Los organizadores han destacado la importancia de que jóvenes (inquilinos) y mayores (pensionistas) se unan en una causa común, subrayando que la estabilidad social de 2026 depende de un compromiso firme con los servicios públicos y el bienestar de los ciudadanos más vulnerables.
La manifestación ha concluido con la lectura de un manifiesto frente a la Puerta del Sol, donde se ha advertido de que habrá más movilizaciones si la votación en el Congreso no garantiza la continuidad del escudo social.

