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Rusia intensifica provocaciones en Europa y genera alarma entre sus dirigentes
En las últimas semanas, Rusia ha multiplicado acciones que elevan la tensión con Europa: vuelos de drones sobre Polonia y Rumanía, incursiones aéreas en el espacio de Estonia, patrullajes frente a fragatas alemanas en el Báltico y campañas de desinformación dirigidas a influir en elecciones, especialmente en Moldavia.
Estos movimientos han encendido las alertas en las capitales europeas, que perciben una estrategia rusa de sondeo para medir reacciones y posibles fisuras dentro de la OTAN y la Unión Europea.
Una de las repercusiones más explícitas fue la intervención activa en Moldavia: medios y actores políticos vinculados a Rusia están presionando contra partidos pro europeos, potenciando narrativas que buscan fragmentar el consenso pro-Occidente en ese país.
Expertos han advertido que estas provocaciones apuntan a varios objetivos:
Evaluar la voluntad de respuesta europea.
Crear divisiones entre aliados europeos y con EE. UU.
Reafirmar la capacidad rusa de actuar geopolíticamente más allá de Ucrania.

