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El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, estimó que la transformación del sistema educativo dominicano podría iniciar en un plazo no mayor de seis meses, una vez se apruebe la reforma legal que actualmente se encuentra en proceso de elaboración.
Durante una entrevista en el programa Esto no tiene nombre, el funcionario explicó que el proceso contempla la redacción de un anteproyecto de ley, la realización de una consulta nacional con distintos sectores de la sociedad y posteriormente su discusión y aprobación en el Congreso Nacional.
Reforma curricular tomaría alrededor de un año
Santos Badía indicó que la aprobación de la ley sería solo el primer paso dentro de un proceso más amplio de transformación educativa, ya que posteriormente deberá implementarse una reforma curricular.
Según explicó, esta fase podría tomar alrededor de un año, debido a la necesidad de rediseñar los contenidos educativos para adaptarlos a las nuevas demandas del desarrollo económico y tecnológico del país.
El ministro sostuvo que el objetivo es dejar atrás modelos educativos que no responden a las necesidades actuales y avanzar hacia una educación que forme competencias relevantes para el mercado laboral.
Formación técnica y tecnológica
En ese sentido, el funcionario planteó que el sistema educativo dominicano debe fortalecer la formación técnica y tecnológica para responder a los cambios del mercado laboral y a la llamada cuarta revolución industrial.
Indicó que áreas como inteligencia artificial, robótica, ciberseguridad, programación, análisis de datos y manejo de drones forman parte de las capacidades que deberán incorporarse progresivamente en la formación de los estudiantes.
Asimismo, señaló que el país necesitará cada vez más técnicos y profesionales capacitados en sectores estratégicos como la energía renovable, la industria médica, la tecnología y la aeronáutica.
Un sistema educativo integrado
Santos Badía explicó además que la reforma busca articular de manera más eficiente los distintos niveles del sistema educativo, desde la educación inicial hasta la educación superior.
Para ello, se plantea un modelo con subsistemas diferenciados —educación preuniversitaria, educación superior y formación técnico-profesional— que puedan operar de forma coordinada bajo una misma rectoría.
Según el ministro, esta integración permitirá mejorar la planificación educativa y garantizar que la formación académica esté alineada con las necesidades reales del desarrollo económico y social del país.

