Trump utiliza el 11-S para fomentar la islamofobia y atizar a los demócratas

Trump utiliza el 11-S para fomentar la islamofobia y atizar a los demócratas

Hay heridas que sangran incluso después de cerradas. El 11-S es una de esas cicatrices que provocan escozor en la sociedad estadounidense a nada que se las roza, más aún si se aprieta con la intención de causar daño de nuevo.

El presidente Donald Trump es reincidente en utilizar ese dolor para sacar provecho político en beneficio propio, sin importarle el cargo institucional que ejerce ni el tormento que cause a los conciudadanos que estigmatiza con su retórica xenófoba.

La islamofobia ha sido una de sus constantes y ahora ya está en modo reelección. Si ya valía todo, ahora todavía más. Legisladores demócratas, entre ellos varios de los aspirantes a la campaña presidencial del 2020, han salido en tromba para condenar a Trump, y a su séquito de conspiradores, por situar en el centro de la diana a Ilhan Omar, representante por Minnesota y musulmana, a costa de los atentados del 2001.

Altos dirigentes de los progresistas señalaron que estos ataques que etiquetan como antipatriota a una de las dos mujeres musulmanas en el Congreso son “peligrosos y un grave riesgo de incitar a la violencia”. Hay que recordar que un admirador de Trump fue imputado la semana pasada con cargos en el estado de Nueva York por amenazar con matar a Ilhan Omar.

Un tuit de Trump incentiva que se vea a una congresista musulmana como cómplice del atentado

El arrebato contra esta legisladora, uno de los objetivos favoritos de los republicanos, alcanzó su cima cuando Trump tuiteó este viernes un vídeo en el que se mezclan imágenes de la destrucción de las Torres Gemelas y unas palabras fuera de contexto que pronunció Omar sobre los derechos civiles de los musulmanes americanos y cómo han sido culpabilizados tras aquel trágico día.

El mensaje de Trump está claro, subrayaron los analistas, y confirma esa culpabilidad: Omar simpatiza más con los terroristas que con los difuntos de su país.

Nancy Pelosi, jefa de la mayoría demócrata en la House, replicó ayer que “la memoria del 11-S es tierra sagrada y cualquier discusión se ha de hacer con respeto”. Según Pelosi, Trump “no debería utilizar imágenes dolorosas del 11-S para lanzar una ofensiva política”. Remarcó que “es un error que el presidente, como comandante en jefe, avive unas llamas que nos hacen sentir a todos menos seguros”.

El tuit del presidente, con el mensaje de “nunca olvidaremos”, no hizo más que amplificar una polémica que los medios conservadores desarrollan desde hace unas jornadas como un filón del que tirar para socavar a los demócratas. El detonante es el discurso que Omar pronunció en un acto del Council on American-Islamic Relations (CAIR), a la semana de la matanza protagonizada por un supremacista blanco en dos mezquitas de Nueva Zelanda.

Nancy Pelosi, jefa de la mayoría demócrata, replicó ayer que “la memoria del 11-S es tierra sagrada”

“Durante mucho tiempo los musulmanes hemos vivido con la desazón de ser ciudadanos de segunda clase y, francamente, estoy harta de esto y cada musulmán en este país debe de estarlo”, afirmó. Y añadió que el CAIR “se creó después del 11 de septiembre porque reconocieron que algunas personas hicieron algo y todos nosotros perdimos el acceso a nuestras libertades civiles”.

Eso del “algunas personas hicieron algo” encendió la ira en los sectores más reaccionarios, donde se subrayó que esa afirmación suponía rebajar el valor de los 3.000 muertos y las dos guerras que siguieron al atentado.

El senador y presidenciable Bernie Sanders recalcó que Omar “no se intimidará en su lucha contra el racismo y el odio de Trump, como ninguno de nosotros”. Su colega Elizabeth Warren calificó de vergonzoso este capítulo y señaló que “el presidente incita la violencia contra una legisladora y contra un grupo entero de estadounidenses”.

Entre otros, Pete Buttigieg, el treintañero alcalde de South Bend (Indiana) que también estuvo en la guerra de Afganistán y que es el candidato emergente del 2020, terció en el asunto: “Un presidente usa ese oscuro día para incitar a las bases contra una integrante del Congreso, como si esto fuera un deporte, como si no hubiéramos aprendido nada sobre el funcionamiento del odio”.

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