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Llegaron al Palacio Nacional esperando respuestas concretas. Al terminar la rueda de prensa, algunos productores de arroz consultados describieron una salida distinta: se iban vacíos, con expectativas que los anuncios del Gobierno no habían terminado de despejar.
La presentación de un fondo de apoyo y otras medidas para el sector no les permitió conocer con precisión cómo se protegerá su actividad frente a la competencia del cereal estadounidense. El monto del fondo quedó pendiente de una reunión del presidente Luis Abinader con su equipo económico, mientras las posibilidades de modificar las condiciones comerciales continúan sujetas a una negociación.
Los productores expresaron confianza en la buena voluntad del mandatario y en las decisiones que pueda adoptar. Esa confianza, sin embargo, convivía con la inconformidad por lo escuchado: entienden que todavía falta una respuesta concreta a sus preocupaciones.
Su posición sobre el cultivo permaneció intacta. Reafirmaron que el arroz dominicano y la soberanía alimentaria que representa no se negocian.
La pandemia como argumento
Para explicar por qué consideran indispensable proteger la producción nacional, los arroceros recurrieron a un recuerdo reciente: durante la pandemia, señalaron, en el país se hablaba de la emergencia sanitaria, pero no de hambre, porque el arroz no escaseó.
Ese abastecimiento es el argumento con el que defienden que el cultivo trasciende los intereses de quienes lo siembran. Para los productores consultados, mantener arroz disponible en momentos de crisis demuestra su importancia para la seguridad alimentaria dominicana.
Sus declaraciones se produjeron después de que el ministro Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, reconociera las dificultades para alcanzar un entendimiento comercial.
“Hay quizás una de las partes que puede estar de acuerdo, pero hay otra que no, porque es una lucha de intereses”, expresó el funcionario durante la sección de preguntas.
Mientras el Gobierno plantea buscar un acuerdo y preparar nuevas medidas de apoyo, los productores abordados al finalizar el encuentro mantienen su expectativa de recibir garantías más precisas. Salieron con confianza en el presidente, pero sin la respuesta que habían ido a buscar.

