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China ‘aprieta las tuercas’ a la inversión de EE.UU. en este sector
Los reguladores chinos planean restringir la inversión para empresas tecnológicas locales, incluidas algunas de las pioneras más destacadas en inteligencia artificial, impidiéndoles aceptar capital del país norteamericano sin la aprobación de Pekín, informó este viernes la agencia Bloomberg.
Según fuentes cercanas al asunto, varias agencias, incluida la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, han comunicado a diversas compañías privadas en las últimas semanas que deben rechazar el capital de origen estadounidense en sus rondas de financiación, salvo aprobación explícita.
Diversas personas familiarizadas con el asunto indican que entre las empresas que han recibido dicho aviso figuran Moonshot AI, la ‘start-up’ StepFun y ByteDance, propietaria de la red social TikTok y la empresa emergente más valiosa del país.
El principal objetivo de las últimas restricciones es impedir que los inversores estadounidenses adquieran participaciones en sectores sensibles donde la seguridad nacional se considera prioritaria, añadieron personas con conocimiento del tema.
Esta inédita medida llega después de que la multinacional estadounidense Meta Platforms* adquiriera a principios de este año la ‘start-up’ Manus por 2.000 millones de dólares, lo que desencadenó una investigación de Pekín sobre inversión extranjera ilegal y exportaciones tecnológicas.
Fuga de tecnología
El gigante asiático restringió las ofertas públicas iniciales de las empresas chinas constituidas en otros países, lo que amenaza con trastocar una estrategia de décadas que facilitó a las compañías acceder a capital extranjero mediante la salida a bolsa en el extranjero.
Los nuevos cambios sugieren que los reguladores chinos están preocupados por la fuga de tecnología nacional al extranjero, a medida que las ‘start-up’ y empresas locales exploran oportunidades internacionales.
Cabe destacar que Washington ha restringido las inversiones en ciertos sectores tecnológicos chinos, por temor a contribuir al avance de su poderío militar o económico.
En 2025, entraron en vigor las normas estadounidenses diseñadas para limitar la inversión en empresas chinas de semiconductores, computación cuántica e IA.
Sin embargo, Pekín llevaba años alentando a sus empresas más ambiciosas a buscar negocios y alianzas en el extranjero, incluso con inversores estadounidenses, reconociendo la necesidad de impulsarlas a nivel mundial en sectores que abarcan desde los vehículos eléctricos hasta la electrónica.

