¿Cuál es la causa de la erliquiosis y cómo se puede tratar?

¿Cuál es la causa de la erliquiosis y cómo se puede tratar?

La erliquiosis suele provocar fiebre, malestar, dolor de cabeza, mialgias y erupción cutánea. En este artículo te explicamos por qué se produce y cómo se trata esta enfermedad.

¿Cuál es la causa de la erliquiosis y cómo se puede tratar?

La erliquiosis es una enfermedad producida por bacterias de la familia de las rickettsias. Son infecciones que se transmiten a través de la picadura de garrapatas infectadas. Existen múltiples patologías que están causadas por este motivo.

De hecho, la erliquiosis tiende a ser confundida con la anaplasmosis o enfermedad de Lyme. Todas son más frecuentes en zonas como la costa oeste de Estados Unidos o el nordeste de dicho país.

El problema es que pueden dar lugar a síntomas muy graves, pudiendo incluso requerir el ingreso hospitalario. Por ello, en este artículo te explicamos todo lo que debes saber sobre la erliquiosis y cómo se trata.

¿Qué es la erliquiosis?

La erliquiosis es una enfermedad que se produce por la picadura de garrapatas infectadas. En concreto, estas garrapatas pueden ser portadoras de diferentes bacterias, como Ehrlichia chaffeensis , E. ewingii o E. muris eauclairensis.

Las patologías transmitidas por picaduras de garrapatas son bastante comunes. Aunque puedan parecer similares entre sí, como la anaplasmosis, están producidas por microorganismos diferentes.

Según explica un estudio realizado por Centers for Diseases Control and Prevention, la incidencia de la erliquiosis aumentó de forma notable en 2018. Sin embargo, gracias a los avances de la medicina, el tratamiento es cada vez más eficaz y la letalidad es menor. 

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la erliquiosis son muy variables. Sobre todo en función de cuánto tiempo ha estado la garrapata alimentándose del paciente. La mayoría de los signos, tal y como explican los especialistas de la Clínica Mayo, aparecen entre los 7 y 14 días después de la picadura. 

Es frecuente que haya fiebre, dolor de cabeza, muscular o articular. La fiebre suele acompañarse de malestar general, escalofríos y fatiga. Muchos experimentan náuseas, vómitos y diarrea.

A diferencia de la anaplasmosis, en la erliquiosis aparece una erupción cutánea. También es usual que haya tos y confusión. No menos cierto es que cursa de forma muy leve, casi asintomática, en algunas personas.

No obstante, en otras, provoca coagulación intravascular diseminada. Es un fenómeno que hace que se formen coágulos en numerosas partes del cuerpo. Por eso puede dar lugar a disfunción orgánica, convulsiones y coma.

Causa de la erliquiosis

La erliquiosis está causada por la picadura de garrapatas infectadas. Son artrópodos que se alimentan de sangre.

Cuando pican a una persona, el microorganismo del que están infectadas se transmite a la sangre de ese paciente. Lo más frecuente es que esté originada por la bacteria Ehrlichia, transmitida por una garrapata denominada estrella solitaria.

Para que esta enfermedad se desarrolle la garrapata debe estar en contacto con la sangre durante 24 horas. También es posible que se transmita a través de una trasfusión o que pase de la madre al hijo durante el embarazo.

Factores de riesgo

Aunque la erliquiosis puede afectar a una persona de cualquier edad o sexo, se ha visto que hay una serie de factores que aumentan el riesgo de sufrirla.

Por ejemplo, vivir en una zona campestre en la que haya muchas garrapatas o visitarla con frecuencia. Además, suele ser más usual en hombres, ya que sigue habiendo un mayor número de ellos que trabaja en el campo.

Del mismo modo, es más probable enfermar de erliquiosis si se pasa mucho tiempo al aire libre en primavera o verano. Es el momento del año en el que el clima es más cálido y las garrapatas están más activas.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la erliquiosis puede resultar complejo. Es muy fácil confundirla con otra patología producida por garrapatas. Sobre todo porque los síntomas son similares y el único dato que suele contar el paciente es el recuerdo de la picadura.

Se necesitan pruebas complementarias para orientar el diagnostico. Son de especial utilidad en los casos en los que se desconoce si ha habido o no una picadura.

La primera prueba a realizar es el análisis de sangre. Es frecuente que el número de glóbulos blancos sea bajo, ya que la bacteria los ataca. También puede apreciarse un recuento bajo de plaquetas, sobre todo si tiene lugar la coagulación intravascular diseminada.

Además, se puede complementar con una prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR). La PCR identifica el material genético específico del microorganismo.

Tratamiento de la erliquiosis

Para poder tratar la erliquiosis hay que intentar quitar la garrapata del cuerpo del paciente. Según explica un artículo del Departamento de salud de Nueva York, se sujeta la garrapata con unas pinzas lo más cerca posible de la piel.

No se debe presionar ni aplastar el cuerpo de la misma, ya que se puede partir y quedar la cabeza dentro o liberar sustancias infecciosas. Una vez se ha conseguido arrancar, hay que desinfectar la zona. Es fundamental evitar los remedios caseros, como la vaselina, o quemar la garrapata.

Por otra parte, para tratar la erliquiosis es esencial administrar medicamentos antibióticos. Tal y como afirma el Manual MSD, el más empleado es la doxiciclina. En las embarazadas suele recetarse rifampicina durante un mínimo de 7 días.

Si el tratamiento se instaura de forma precoz suele ser efectivo. Se estima que entre un 2 % y un 5 % de los enfermos acaban muriendo.

Posibles complicaciones

La erliquiosis, al igual que otras enfermedades transmitidas por garrapatas, deben tratarse de forma precoz. De lo contrario, es posible que aparezcan una serie de complicaciones que pongan en riesgo la salud de los órganos.

Por ejemplo, puede aparecer insuficiencia renal, cardíaca o respiratoria. También se ha relacionado con convulsiones y con coma. Si la persona enferma tiene un sistema inmune debilitado tiene más riesgo de que las consecuencias sean mortales.

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¿Se puede prevenir la erliquiosis?

La única forma de prevenir la erliquiosis es evitar las picaduras de garrapata. Por eso, hay que cuidar el atuendo cada vez que se acuda a zonas en las que suele haber poblaciones de garrapatas.

Por ejemplo, utilizando pantalones largos y camisetas de manga larga. Lo ideal es meter la camisa dentro de los pantalones, a la vez que tapar los pantalones con los calcetines. Así no se puede colar el artrópodo por ningún sitio.

Es preferible que la ropa sea de colores claros, para poder ver la garrapata si se posa sobre ella. Los zapatos también deben ser cerrados; no se recomiendan sandalias en zonas boscosas o en el campo.

Una vez se llegue a casa hay que realizar una buena exploración del cuerpo. Si se visualiza alguna garrapata hay que eliminarla lo más rápido posible. Por eso también es adecuado mirar la ropa que se haya llevado puesta o lavarla directamente.

Otro de los consejos para prevenir la erliquiosis es usar repelente. En concreto, DEET o permetrina, que se pueden aplicar sobre la ropa. Son productos delicados que deben usarse con precaución.

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La erliquiosis debe tratarse con urgencia

Como hemos visto, la erliquiosis es una enfermedad transmitida por la picadura de garrapatas. Hay muchas otras patologías similares con la misma causa. Lo que debemos tener presente es que cualquiera de ellas debe tratarse de forma urgente.

Por ello, si se va a ir al campo o a otra zona en la que haya muchas garrapatas hay que tener cuidado. También es fundamental consultar siempre con un médico si ha habido una picadura. Cuanto antes se instaure el tratamiento, menor será la probabilidad de sufrir complicaciones.

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