¿Cuáles son los primeros síntomas de una meningitis?

¿Cuáles son los primeros síntomas de una meningitis?

La meningitis es una infección del SNC que puede dar complicaciones graves sino se trata a tiempo. Por ello, debemos estar alerta a los síntomas que nos pueda dar indicios del comienzo de una meningitis.

¿Cuáles son los primeros síntomas de una meningitis?
  • Síndrome de Zollinger-Ellison: todo lo que debes saber
  • Enfermedad de Behcet: ¿en qué consiste?
  • Fatiga crónica y endometriosis: ¿existe relación?

Las infecciones del sistema nervioso central presentan diversos cuadros clínicos causados por diferentes microorganismos como las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos. Estas infecciones son importantes, ya que con frecuencia pueden producir graves complicaciones si no se da el tratamiento adecuado e inmediato en las primeras horas. Una de estas infecciones es la meningitis.

Dicha enfermedad es un cuadro grave que necesita una buena orientación de los síntomas en urgencias para poder aplicar el tratamiento de manera inmediata y evitar, así, complicaciones tales como los infartos cerebrales, la hinchazón (edema) cerebral o el aumento de la presión intracraneal que puede hacer que se desplace el cerebro y se produzca la muerte.

Por ello, conocer los primeros síntomas de la meningitis reviste suma importancia para, de esta manera, detectar la presencia de la enfermedad a tiempo y poder recibir un tratamiento de manera precoz.

¿Qué son las meninges?

¿Cuáles son los primeros síntomas de una meningitis?
Cuando algunos microorganismos logran ingresar en el líquido cefalorraquídeo (LCR), se da la condición conocida como meningitis.

La meningitis es la inflamación de las meninges, que son las capas que recubren el cerebro, según explica el Instituto Nacional de Cáncer (NIH, por sus siglas en inglés). Hay tres meninges:

  • Duramadre: es la primera capa y está pegada al hueso del cráneo. Es la capa más dura de todas y, por lo tanto, brinda protección al cerebro.
  • Aracnoides: es la segunda meninge y es la capa vascular. De la capa aracnoidea salen prolongaciones vasculares como si fueran «las patitas de una araña» (de allí, su nombre) hacia la piamater. El espacio que dejan estas prolongaciones se llama espacio subaracnoideo y estará lleno de líquido cefalorraquídeo, una sustancia donde se eliminan los desechos y que también sirve como amortiguador en caso de golpes en la cabeza.
  • Piamadre: es la última capa y es la que verdaderamente está pegada al cerebro. Es la capa más fina de todas.

La capa aracnoides y la piamadre en conjunto se llaman leptomeninges. Estas leptomeninges son las que se inflaman en un proceso de meningitis.

Quizás te interese: Partes del cerebro y sus funciones

¿Qué hace la inflamación a las meninges?

En sí, el sistema nervioso central está «blindado», es decir que es muy difícil penetrar en él. Sin embargo, por diversos mecanismos que aún se desconocen, los microorganismos pueden burlar estos blindajes introduciéndose en el líquido cefalorraquídeo (LCR).

Una vez en el LCR, ya sea por acción directa o no, se activa una respuesta inflamatoria por parte del cuerpo para poder atacar al microorganismo en cuestión y, así, eliminarlo. Sin embargo, en el proceso de defensa, las meninges quedan irritadas y dañadas; por ende, se producen los signos meningeos que explicaremos más adelante.

Aumento de la permeabilidad

Además, hay un aumento de la permeabilidad. Pasan de tener una barrera que selecciona lo que entra y sale del LCR muy exquisita a ser muy permisiva y dejar pasar sustancias (como células de defensa, líquido, sales, etc.) que aumentarán el LCR y eso hará que, a su vez, se incremente la presión intracraneal.

Aumento de la presión intracraneal

Hay que tener en cuenta que el cráneo no se puede expandir en el adulto. Quizás, en el caso de los recién nacidos sí es posible observar una expansión del cráneo dado que aún no se ha cerrado del todo.

Al no poder expandirse el cráneo, lo único que se puede hacer es «comprimir» el cerebro para que pueda caber este exceso de LCR con células de defensa que se ha formado. El hecho de comprimir el cerebro hace que se presenten disfunciones neurológicas y los síntomas que se desarrollarán a continuación.

¿Cuáles son los primeros síntomas que se presentan en la meningitis?

Meningitis
Las cefaleas muy intensas pueden ser síntoma de meningitis. Por eso, los médicos pueden solicitar un diagnóstico por imágenes.

La Enciclopedia Médica MedlinePlus explica que los síntomas iniciales suelen ser inespecíficos y pueden ser comunes a otros tipos de infecciones del SNC. Estos síntomas son:

  • Cefalea muy intensa: puede ir progresando y ser cada vez peor.
  • Náuseas y vómitos: estos vómitos suelen salir disparados, como a «escopetazos».
  • Fiebre y malestar general.
  • Fotofobia: sensibilidad aumentada a los estímulos visuales, tales como las luces intensas o los destellos.

La cefalea es uno de los primeros signos que se presenta en la meningitis. La misma es producida por el aumento de LCR en las meninges que presionan raíces nerviosas y causan este dolor.

Los vómitos en escopetazo también serían parte de este aumento de la presión en la cabeza.  Por otra parte, el proceso de fiebre y malestar general es causado por la respuesta inflamatoria que da el cuerpo frente al virus.

A causa de la irritación de la meninges, se pueden presentar los llamados «signos meningeos» o meningismo:

  • Rigidez de nuca: al querer rotar la cabeza de un lado a otro, podemos notar que hay una rigidez.
  • Signo de Kernig: cuando elevamos una pierna estirada, la persona con meningitis doblara la rodilla de manera refleja
  • Signo de Brdzinsky: cuando elevamos el cuello, la persona flexionara las rodillas de manera refleja

Todos esos signos son las reacciones reflejas que produce el cuerpo para defenderse de la irritación meníngea. Conocerlos puede facilitar que las personas acudan al médico y sean diagnosticadas en etapas tempranas de la enfermedad.

Otros síntomas de la meningitis

También se pueden presentar otras señales neurológicas como la alteración de la consciencia, las convulsiones y la focalidad neurológica. Esta última se da cuando una parte del cerebro se ve muy afectado al punto de dejar de funcionar o alterarse. Por ejemplo, podría existir una parálisis de la mitad del cuerpo porque ha afectado la parte del cerebro que lo maneja.

Sin embargo, la focalidad neurológica suele presentarse más en lesiones que ocupan espacio dentro del cerebro, no en las meninges. Estas lesiones pueden ser los tumores y los abscesos cerebrales, entre otros.

Por otro lado, el paciente puede presentar una alteración de la consciencia, pero no es lo más habitual en la meningitis. Si se encuentra más dormido o confuso, hay que estar alerta porque podría ser una encefalitis; es decir,un proceso infeccioso del SNC muy grave.

Seguir leyendo: Encefalitis: síntomas, causas y tratamiento

Tratamiento de la meningitis

Las meningitis tienen diferentes agentes infecciosos. Pero los más comunes son las bacterias y los virus. Las meningitis bacterianas son urgencias médicas, ya que se tienen que tratar rápidamente sino pueden complicarse y provocar la muerte del paciente. Por otra parte, las meningitis víricas se suelen autolimitar y sólo necesitan tratamiento de soporte.

En cualquiera de los casos, si presentas los síntomas explicados anteriormente, tienes que acudir a un médico para descartar la meningitis y, en caso de comprobarse el diagnóstico, recibir el tratamiento adecuado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *