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Descubre los mandamientos para reducir la factura en calefacción
Aunque el invierno queda un tanto lejos, ya sabes que hombre previsible vale por dos. Por ello, si no quieres que la factura en calefacción se dispare en la cuesta de enero hoy te damos los mejores trucos para ahorrar en calefacción.
¿Cómo puedo reducir la factura de la calefacción?
Reducir la factura de la calefacción no es una tarea sencilla y necesita tiempo. Lo mejor es adquirir una serie de hábitos y tomar una serie de precauciones para ahorrar sin tener que renunciar al confortable calor del hogar.
1- Cambiar de tarifa eléctrica o de tipo de gas
El primer paso para ahorrar en calefacción es saber si dispones de la tarifa adecuada a tu consumo. Para comprobarlo, lo mejor es acudir a un calcular de la potencia y determinar si cumple con tus requisitos energéticos. De no ser así empieza a comparar compañías y precios.
Otra cuestión puede ser que no tengas el tipo de gas adecuado. Por ejemplo, se pueda dar la situación de que dispongas de propano cuando para ahorrar lo mejor es dar de alta el gas natural.
2- Extraer el aire de los radiadores
Es necesario purgar los radiadores al menos una vez el año. De invierno a invierno, en ellos se forman pequeñas burbujas de aire que ralentizan el paso del calor.
De no hacerlo, estás perdiendo potencia, calefacción y, por consiguiente, dinero.
3- Revisión de la caldera
De la misma forma que se revisan los contadores, lo mismo se tiene que hacer con las calderas para reducir la factura en la calefacción. Por lo menos, esta tarea también se tiene que realizar una vez al año independientemente de si gozas de gas natural o propano canalizado. Te ahorrará muchos disgustos en el futuro.
La mayoría de compañías energéticas disponen de un servicio gratuito de revisión y mantenimiento. Si no estás seguro de si lo dispones o no, te recomendamos ponerte en contacto con la comercializadora y solicitar información al respecto.
4- Mantener una temperatura ni demasiado alta ni baja
Este cuarto mandamiento para reducir la factura de calefacción tiene que ver más con los hábitos de consumo. En este caso, lo mejor es regular el termostato a una temperatura de 19- 21 grados, suficiente para mantener la estancia caliente optimizando el consumo.
De la misma manera, es recomendable apagar la calefacción por la noche. Mantenerla solo aumentará el gasto de energía.
En este sentido, la revolución de la domótica en el hogar lo pone fácil gracias a los termostatos inteligentes. Desde cualquier lugar y en cualquier momento, a través de un dispositivo con conexión a internet, podrás controlar los grados, apagar y encenderlo en el momento que desees.
5- Cuidado con la ventilación
Una ventilación adecuada es más que necesaria en cualquier vivienda. Pero en invierno hay que tener especial cuidado con los tiempos. Durante estos meses fríos, es suficiente abrir las ventanas durante 10 minutos.
Por supuesto, no dejes las ventanas entornadas durante más tiempo. El calor sale rápidamente por tu vivienda sin notar mucho la diferencia con la calidad del aire interior.
6- No cubras los radiadores
Es una costumbre bastante habitual colocar la ropa mojada encima de los radiadores para que se sequen. Pero si quieres ahorrar en la factura de calefacción no es la mejor de las ideas.
El agua que aún queda acumulada en los radiadores se filtra, aumenta su humedad, al igual que el consumo para que siga teniendo el mismo rendimiento.
