Detienen en Brasil a ex ministro de Educación de Bolsonaro y a pastores evangélicos por tráfico de influencias

El ex ministro de Educación Milton Ribeiro y pastores evangélicos próximos al Presidente brasileño, Jair Bolsonaro, fueron arrestados este miércoles acusados de «tráfico de influencias» en el actual Gobierno.

Según un comunicado de la Policía Federal (PF), la operación denominada «Acceso pago» comenzó en la mañana del miércoles para «investigar la práctica de tráfico de influencia y corrupción para la liberación de recursos públicos del Fondo Nacional de Desarrollo de Educación, vinculado al Ministerio de Educación».

Las autoridades no confirmaron el nombre de los primeros detenidos, pero de acuerdo con la edición digital del diario Folha de Sao Paulo, entre ellos están Ribeiro y el pastor Gilmar Santos.

Otro líder religioso próximo a Bolsonaro, el pastor Arilton Moura, figura igualmente en la lista de órdenes de captura expedidas por la Justicia.

«Con base en documentos, interrogatorios y el informe final de investigación preliminar sumaria de la Contraloría General de la Unión, reunidos en pedido policial, fueron identificados posibles indicios de práctica criminal para la liberación de recursos públicos«, apuntó la nota de la PF.

Las trece órdenes judiciales de allanamiento y las cinco de detención en los estados de Goiás (centro), Pará (norte) y Sao Paulo (sureste) y el Distrito Federal de Brasilia fueron emitidas por la 15ª Sala Federal Criminal de la Sección Judicial de la capital brasileña y la investigación corre bajo sigilo.

«Otras medidas cautelares diversas, como prohibición de contactos entre los investigados e involucrados también fueron determinadas por la Justicia», agregó la PF.

Las autoridades recordaron que el crimen de tráfico de influencia tiene pena prevista de dos a cinco años de reclusión y en el proceso «son investigados también hechos tipificados como corrupción pasiva (dos a doce años de prisión), prevaricación (tres meses a un año) y abogacía administrativa (uno a tres meses)».

En abril, la Fiscalía General manifestó que no había «elementos suficientes» que justifiquen la apertura de una investigación contra Bolsonaro por las sospechas de irregularidades en la liberación de esos recursos por parte del Ministerio de Educación.

Las irregularidades denunciadas causaron en marzo la renuncia de Ribeiro, el entonces titular de la cartera y también pastor de una iglesia presbiteriana.

Las denuncias salpicaron a Bolsonaro, quien llegó a mantener reuniones con los pastores Santos y Moura y fue citado en un audio por el entonces ministro, por lo que opositores solicitaron al Supremo Tribunal Federal (STF) investigar también al líder derechista.

Bolsonaro se desmarca: «Que responda por sus actos»

Tras conocerse la detención de Milton Ribeiro, el Presidente Jair Bolsonaro se desmarcó de su ex ministro de Educación y pidió que «responda por sus actos».

El Mandatario, que en marzo pasado, cuando se destapó el escándalo, llegó a decir que ponía no las manos sino «la cara en el fuego» por Ribeiro, dijo ahora en una entrevista con una radio local que su detención prueba que la Policía Federal «está actuando» contra la corrupción.

«Que responda por sus actos. Pido a Dios que no tenga problemas, pero si hubiera alguno, la Policía Federal está actuando», declaró.

En abril pasado, tras la renuncia de Ribeiro ya acorralado por el escándalo, Presidencia decretó que el contenido de unas reuniones que Bolsonaro había tenido con los pastores evangélicos en la sede del Gobierno pasaba a ser «secreto» durante «100 años», por alegadas cuestiones de «seguridad».

Las sospechas nacieron de un audio obtenido por el diario Folha de Sao Paulo en el que Ribeiro comenta que los presupuestos del Ministerio de Educación tienen entre sus prioridades los proyectos que impulsan pastores de iglesias pentecostales afines al Gobierno.

«Mi prioridad es atender, primero, a los municipios que más lo necesitan, y segundo, a todos los amigos del pastor Gilmar«, decía Ribeiro, y agregaba que ese era «un pedido especial» del propio «Presidente de la República».

Las denuncias de las irregularidades fueron ratificadas por tres alcaldes de pequeños municipios del interior del país, que dijeron ante una comisión del Senado que los pastores Santos y Moura se presentaban como miembros del equipo de Ribeiro y exigían comisiones para liberar recursos del Ministerio de Educación para sus ciudades.

Aún así, la justicia no incluyó entre los investigados por ese asunto a Bolsonaro, quien aspira a renovar su mandato en las elecciones de octubre próximo, para las que en todas las encuestas aparece como claro favorito el ex Presidente Luiz Inácio Lula da Silva, su mayor antagonista político.

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