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Virginia Antares criticó la falta de definición del Gobierno del PRM y calificó como una incoherencia su postura, señalando que las autoridades deben definir con claridad su posición, ya que según expresó intentan estar “con Dios y con el diablo” al mismo tiempo, lo que termina dejando a República Dominicana mal parada ante ambos bandos.
Virginia Antares afirma que el gobierno del PRM ha convertido el diálogo en “una cortina de humo”
La dirigente de Opción Democrática Virginia Antares cuestionó los diálogos impulsados por el gobierno del PRM, al considerar que no han generado resultados concretos ni soluciones reales para la ciudadanía. Durante una entrevista, sostuvo que, aunque el diálogo es un elemento fundamental en una democracia, pierde valor cuando se utiliza para evitar asumir responsabilidades políticas, lo que a su juicio ha provocado desconfianza en la población.
Antares hizo referencia a procesos anteriores, como las mesas de reformas y los encuentros en el Consejo Económico y Social, señalando que estos no produjeron cambios significativos. En ese sentido, advirtió que la repetición de estos ejercicios sin resultados debilita la credibilidad de estos espacios y pone en riesgo su efectividad como herramienta democrática.
Asimismo, denunció la exclusión de su partido de algunos de estos encuentros, indicando que existe un patrón que deja fuera a organizaciones políticas emergentes. Consideró que esta selectividad limita la pluralidad del diálogo y reduce la posibilidad de alcanzar soluciones integrales a los problemas del país.
La también excandidata presidencial sostuvo que en algunos casos el diálogo se utiliza para diluir el costo político de decisiones que debe asumir el Gobierno, especialmente en contextos económicos complejos. A su entender, esto responde tanto a una falta de planificación como a la ausencia de una visión clara sobre el rumbo del país.
En otro orden, Antares criticó la postura del Gobierno en el ámbito internacional, calificándola de incoherente. Señaló que las autoridades deben definir con claridad su posición, ya que según expresó no es posible intentar estar “con Dios y con el diablo” al mismo tiempo, advirtiendo que esto puede afectar la imagen y los intereses de República Dominicana frente a distintos actores internacionales.

