Dosis de refuerzo anticovid en el mundo: Los países que la han aplicado y los que esperan hacerlo prontamente

Dosis de refuerzo anticovid en el mundo: Los países que la han aplicado y los que esperan hacerlo prontamente

Mientras siguen los esfuerzos por controlar la pandemia, en medio de los aumentos de casos de covid-19 en algunas partes del mundo, principalmente por la presencia de la variante Delta, son varios los países que han continuado fuertemente con su campaña de inmunización. Pero ya no son dos las dosis que están aplicando a su población; un buen número ya apuesta por inyecciones de refuerzo.

El tema no deja de ser polémico, luego del llamado de la OMS y otras agrupaciones sanitarias mundiales a no aplicar dosis de refuerzo para no acaparar vacunas y permitir que países más pobres, principalmente de África y algunas naciones americanas, puedan inocular a parte de sus habitantes.

Pero avanzan las semanas y cada vez son más los países decididos en aplicar dosis de refuerzo. En Chile, por ejemplo -uno de los primeros de la región en optar por esta medida- se anunció la semana pasada que a partir del 1 de diciembre será necesaria esta dosis para completar el pase de movilidad, mientras los vacunatorios están repletos de gente que busca una inyección.

Al otro lado del planeta, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), acaba de autorizar la vacuna del laboratorio Moderna para aplicar dosis de refuerzo, sumándose a la ya aprobada Pfizer-BioNTech. Asimismo, varios países anunciaron la semana pasada el inicio de la campaña de terceras dosis. Y la cuenta suma y sigue.

Israel y Australia
Israel fue el primer lugar del planeta en aplicar dosis de refuerzo contra el covid-19. Luego de liderar los listados de vacunación de su población meses atrás, lo que llevó al relajo de las restricciones en pos de la deseada «normalidad», el drástico aumento de casos de covid-19 por la variante Delta obligaron a las autoridades a tomar nuevas medidas.

Fue en ese sentido que, en julio, decidieron aplicar una tercera dosis de Pfizer a los mayores de 65 años, cuando el tema aún estaba en discusión y no era aprobado por las principales agencias sanitarias del mundo. Semanas después, la medida se extendió a toda la población.

La campaña avanzó rápidamente al punto de que, a la fecha, más de 4 millones de personas han recibido ya su dosis de refuerzo, en un país de 9,3 millones de habitantes. Esta medida, aseguran las autoridades locales, permitió frenar la cuarta ola de contagios.

Otro país que ha llamado mucho la atención por su gestión de la pandemia es Australia. La nación oceánica, que desde el comienzo ha aplicado una estrategia basada en estrictos confinamientos apenas se detecte un brote de covid-19 en determinados lugares, también ha avanzado con la vacunación.

A la fecha, un 74% de la población australiana mayor de 16 años dispone de la pauta completa de vacunación, mientras que un 87% ha recibido la primera dosis. Y en octubre, comenzaron a aplicarse dosis de refuerzo a personas inmunodeprimidas.

En esa línea, las autoridades anunciaron el pasado martes la administración de dosis de refuerzo de la vacuna anticovid de Pfizer-BioNTech para mayores de 18 años, seis meses después haber recibido la segunda inyección. Este programa comenzará a funcionar a más tardar el 8 de noviembre y dará prioridad a las personas de edad avanzada y discapacitadas.

Qué pasa en Europa
En Europa, por su parte, son varios los países que ya empezaron a aplicar dosis de refuerzo. Uno de los primeros fue Francia, que el 1 de septiembre comenzó con la tercera inyección a personas mayores de 65 años o con problemas de salud subyacentes.

Por otra parte, Reino Unido partió a fines de septiembre a vacunar con dosis de refuerzo a los mayores de 50 años y funcionarios sanitarios.

Italia, que desde el comienzo de la campaña de inoculación ha vacunado casi 44,5 millones de personas, es decir, 82,3% de la población mayor de 12 años. De ellos, 1,1 millones se han aplicado una inyección de refuerzo, la cual está reservada a los pacientes con enfermedades graves, a los mayores de 60 años y al personal de sanidad.

No obstante, el viceministro de Sanidad, Pierpaolo Sileri, declaró el martes que la tercera dosis de la vacuna contra el covid 19 sería accesible a toda la población italiana a partir de enero.

España, uno de los países con la mayor tasa de vacunación de Europa (88,5% de su población totalmente inmunizada) comenzó a principios de octubre a aplicar dosis de refuerzo de las vacunas de Pfizer y Moderna a los mayores de 70 años. El pasado martes las autoridades extendieron la medida para todos los inoculados con el fármaco de Johnson&Johnson.

A partir del 15 de noviembre, alrededor de 2 millones de personas en el país que recibieron la vacuna monodosis de J&J recibirán una inyección de refuerzo de Pfizer o Moderna, tres meses después de su primera vacuna, indicó el Ministerio de Sanidad a través de un comunicado.

Uno que ha estado más retrasado es Bélgica, que el sábado aprobó una dosis de refuerzo solo para el personal sanitario. Si bien el Gobierno de la región de Flandes (norte de Bélgica) aboga por extender esta medida a toda la población, el Consejo Superior de Salud estima que en la actualidad no existen pruebas científicas que justifiquen inyectarla a todas las personas menores de 65 años.

Por el momento, en Bélgica solo se propone la inyección de refuerzo a las personas que viven en residencias, a los mayores de 65 años y a los individuos con una inmunidad reducida.

Asimismo, Suiza, cuyos casos de covid-19 han ido en aumento las últimas dos semanas, autorizó el martes pasado la administración de una tercera dosis de vacuna anticovid a las personas en riesgo, al menos seis meses después de recibir la segunda.

Personas mayores de 65 años y otros colectivos en riesgo recibirán una tercera dosis de Pfizer-BioNTech similar a las dos anteriores (0,3 mililitros), mientras que a los usuarios de la vacuna de Moderna se les administrará una dosis menor que las recibidas con anterioridad (0,25 mililitros), señaló Swissmedic.

También se autoriza la posibilidad de recibir una tercera dosis tan sólo 28 días después de la segunda en el caso de personas inmunodeprimidas, otro colectivo de riesgo, si no han desarrollado adecuadas defensas contra el covid-19.

Mientras que Alemania, que está más retrasada, mira a Israel como ejemplo a seguir en la aplicación de dosis de refuerzo. «Las cifras actuales (de contagios) en Israel muestran que la tercera dosis marca la diferencia para romper la cuarta ola», afirmó el ministro de Salud, Jens Spahn, en declaraciones al popular diario «Bild».

El ministro del gobierno saliente admitió que el ritmo actual de vacunaciones es insuficiente y reclamó la convocatoria de una cumbre entre el Ejecutivo federal y los «Länder» -estados federados- para activarlo.

Qué pasa en América
En América, en tanto, Estados Unidos avanza con la vacunación de dosis de refuerzo, con una serie de condiciones. En el caso de los inoculados con Pfizer BioNTech o Moderna, podrán optar a una nueva inyección los mayores de 65 años de edad y los mayores de 18 que vivan en un establecimiento de cuidados a largo plazo, tengan alguna afección subyacente o que trabajen o vivan en un entorno de alto riesgo. Todos ellos podrán vacunarse al menos seis meses después de haber recibido la segunda dosis.

Mientras que en los vacunados con Janssen (Johnson&Johnson), la medida aplica para todos los mayores de 18 años, que deberán inocularse al menos dos meses después de haberse inyectado.

Siguiendo en Norteamérica, la autoridad médica de Canadá en temas de vacunación recomendó el viernes dosis de refuerzo de la vacuna contra el covid-19 a los mayores de 80 años de edad, así como a otros grupos de población que pueden tener un mayor riesgo de contraer la enfermedad, como las personas de entre 70 y 79 años, aquellas que hayan recibido dos inyecciones de la vacuna de AstraZeneca o una de la de Jannsen, indígenas adultos y trabajadores sanitarios que están en contacto directo con pacientes.

Más al sur, son varios los países latinoamericanos que han avanzado con las dosis de refuerzo. Además de Chile, uno de los países pioneros en la región es República Dominicana, que comenzó en julio a aplicar nuevas inyecciones.

Otro pionero es Uruguay, que partió en agosto aplicando dosis de refuerzo y que, hasta inicios de octubre, había inyectado a más de 1 millón de personas una dosis adicional. A la fecha, pueden optar a la inyección el personal de salud y personas mayores de 60 años vacunados con las dos dosis de Pfizer o AstraZeneca; todos los inoculados con Sinovac y las personas entre 18 y 59 años que cuenten con dos dosis de Pfizer.

Y hay países de esta parte del planeta que anunciaron el comienzo de su campaña de dosis de refuerzo. El Gobierno de Argentina comunicó la semana pasada que aplicará, a partir de diciembre, nuevas inyecciones a personas mayores de 50 años y a pacientes inmunodeprimidos vacunados con Sinopharm.

Por otro lado, Perú aplicará desde noviembre una tercera dosis de las vacunas contra el covid-19 a las personas mayores de 65 año que recibieron las dos primeras dosis hace más de seis meses.

Finalmente, el Gobierno de Costa Rica anunció la semana pasada la firma de un contrato con Pfizer para la compra de 3,5 millones de dosis de la vacuna contra el covid-19, de las cuales 2 millones serán destinadas para inyecciones de refuerzo que se colocarán a partir de enero de 2022 al personal de primera respuesta, a la población adulta mayor y a personas inmunosuprimidas.

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