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El gobierno cubano ha hecho público el anuncio de la liberación de 553 prisioneros, aunque la ONG Justicia 11J ha señalado que únicamente 200 de ellos son opositores al régimen.
Este lunes, el Tribunal Supremo Popular (TSP) de Cuba comunicó la finalización de un proceso de excarcelación anticipada que se llevó a cabo en dos etapas: 378 liberaciones en enero y 175 en febrero. Sin embargo, se ha dejado claro que estos individuos no han obtenido una verdadera libertad, ya que permanecen bajo vigilancia y sujetas a restricciones arbitrarias.
Los liberados deben presentarse periódicamente ante un juez y cumplir con sanciones complementarias y obligaciones civiles impuestas por el régimen. Cualquier violación de estas condiciones podría resultar en su reincorporación inmediata a prisión.
De acuerdo con el gobierno, esta medida de excarcelación fue de carácter “unilateral”, aunque reportes desde Estados Unidos sugieren que fue el resultado de una mediación del Vaticano. Se ha informado que entre los liberados se encuentran participantes de las protestas del 11 de julio de 2021, cuando miles de cubanos se movilizaron exigiendo libertad y el fin de la dictadura.
El periodista independiente José Raúl Gallego, a través de sus redes sociales, ha denunciado que, según datos de organizaciones de la sociedad civil cubana, de los 553 prisioneros liberados, solo alrededor de 200 eran prisioneros políticos, mientras que el resto correspondía a delitos comunes. También alertó sobre la existencia de más de 900 presos políticos que siguen tras las rejas y sobre cómo el régimen continúa creando nuevos casos para silenciar a la oposición. Además, hizo hincapié en que las autoridades cubanas persisten en las amenazas de revertir la excarcelación si no se cumplen las condiciones impuestas.
Gallego comentó en Facebook: “El régimen cubano acaba de anunciar en el Noticiero que ha finalizado el proceso de excarcelación de 553 prisioneros, que fue comunicado el 14 de enero”. Luego subrayó: “Los presos políticos saldrán cuando el pueblo los libere de las cárceles. No hay otra manera”.
Este proceso se dio a conocer el 14 de enero, pocas horas después de que Washington, en los últimos días de la administración Biden, tomara la decisión sorpresiva de excluir a Cuba de su lista de países que apoyan el terrorismo, lo cual tiene importantes repercusiones financieras para la isla.
Con la llegada de Donald Trump a la presidencia de EE. UU. , Cuba volvió a ser incluida en esa lista, y según algunas ONGs, el proceso de excarcelación se detuvo. Sin embargo, la semana pasada estas mismas organizaciones indicaron que parece que las liberaciones se han reactivado.
Las protestas del 11 de julio fueron reprimidas de manera violenta, resultando en cientos de detenciones y condenas ejemplares.
La organización Justicia 11J expresó su inquietud ante la declaración del régimen, señalando que la información oficial corrobora su sospecha de que el proceso de liberación continuó en secreto entre el 27 de febrero y el 3 de marzo.
De acuerdo a la ONG, hasta el momento han validado la identidad de 193 personas que han sido liberadas, además de 9 que ya estaban cumpliendo sanciones bajo el régimen de excarcelación, lo que lleva el total de presos políticos liberados a 202. Los demás excarcelados son delincuentes comunes.
Por otro lado, Justicia 11J señalaba que el régimen impone requisitos a los excarcelados, quienes deben “mantener una conducta social que se ajuste a nuestras normas socialistas”, lo que, en la práctica, implica que pueden ser arrestados nuevamente si las autoridades así lo consideran necesario.
La ONG demandó transparencia y responsabilidad en este proceso, así como la divulgación del listado oficial de beneficiados y los criterios utilizados para la selección. También hizo un llamado a la comunidad internacional y a los organismos de derechos humanos para que actúen de manera urgente y aseguren que estas liberaciones no sean empleadas como una herramienta de propaganda del régimen.

