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El mayor cementerio ruso en el extranjero se queda sin mantenimiento por el conflicto en Ucrania
Las autoridades de la comuna francesa Sainte-Genevieve-des-Bois, en el departamento de Essonne, se han negado a aceptar dinero de Moscú para la renovación y el mantenimiento de la parte rusa del cementerio municipal local, lo que podría estar relacionado con la operación especial militar de Rusia en Ucrania, informa el diario Le Monde.
Desde febrero del año pasado, los senderos del mayor cementerio ruso en el extranjero, que representa el 62 % de la superficie del lugar, han quedado desiertos, como la estampa de un bosque poco transitado.
Según el diario, la hiedra trepa por las cruces ortodoxas, mientras que los nombres de algunas de las 5.220 tumbas, rodeadas de cientos de pinos, abedules y abeto, resultan apenas legibles a causa de la vegetación que las cubre.
La necrópolis se estableció en 1927 tras la primera ola de inmigración rusa llegada a Francia y, según registros públicos, unas 15.000 personas, entre ellas destacados representantes de la emigración rusa, han sido enterradas allí desde entonces.
embargo, desde 1960 las autoridades locales han planteado constantemente la demolición del cementerio.
Nathalie Mougeot, cuya madre se encuentra enterrada en lugar, comentó al medio que durante los últimos meses ha visto sobre las tumbas pequeños carteles con el mensaje: «concesión vencida para renovación o abandono, por favor contacte al ayuntamiento».
Tras firmar un acuerdo con la localidad en 2005, el Gobierno ruso se hizo cargo del cuidado de las tumbas de las personas allí enterradas con familias ausentes.
Sin embargo, todas las actividades en el cementerio cesaron a raíz del inicio de la operación militar rusa en Ucrania, señala el diario.
Entre las figuras destacadas enterradas en este camposanto figuran el escritor Ivan Bunin, considerado ‘el último clásico ruso’ y ganador del Premio Nobel de Literatura en 1933; el bailarín Rudolf Nuréyev; el director de cine Andréi Tarkovski; el príncipe Gueorgui Lvov, que ocupó el cargo de primer ministro del Gobierno Provisional Ruso (1917); el teólogo ortodoxo Serguéi Bulgakov; el pintor Konstantín Sómov; el economista y sociólogo Piotr Struve, máximo representante del ‘marxismo legal’, así como distintos miembros de la familia del zar.

