Intolerancia al alcohol: todo lo que necesitas saber

Intolerancia al alcohol: todo lo que necesitas saber

¿Alguna vez notaste enrojecimiento de la cara luego de beber bebidas alcohólicas? Puede que esto indique una intolerancia al alcohol. Conoce todo sobre esta condición.

Intolerancia al alcohol: todo lo que necesitas saber
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¿Alguna vez has oído hablar sobre la intolerancia al alcohol? Esta condición puede confundirse con frecuencia con la alergia al alcohol, ya que provoca reacciones inmediatas e incómodas luego de la ingesta de la sustancia.

En relación a ello, la ciencia señala que la diferencia puntual está en que la alergia sucede porque el sistema inmune reacciona ante los componentes que puede tener una bebida alcohólica (trigo, cebada, centeno u otros). Por el contrario, en una intolerancia el problema existe porque una condición genética impide que el cuerpo descomponga el etanol de manera eficiente.

Por otro lado, hay algunos casos que parecen ser intolerancia al alcohol porque el organismo reacciona a componentes químicos o conservantes que, al combinarse con ciertos medicamentos, producen reacciones adversas.

¿Cuáles son las causas de la intolerancia al alcohol?

En concreto, la intolerancia al alcohol es un trastorno genético en el que el cuerpo no es capaz de producir la enzima encargada de metabolizarlo, o bien la sintetiza, pero está inactiva. El nombre de esta enzima es alcohol deshidrogenasa (ADH). Gracias a ella, el hígado convierte el etanol en acetaldehído, una sustancia que en concentraciones elevadas puede causar daño celular.

Para que esto no suceda, otra enzima llamada aldehído deshidrogenasa 2 (ALDH2) ayuda a transformar el acetaldehído en ácido acético (vinagre), un compuesto no tóxico.

En el caso de las personas que son intolerantes al alcohol, una mutación genética hace que la aldehído deshidrogenasa 2 sea inactiva, por este motivo el organismo no puede eliminarlo y tiende a acumularse en la sangre. Todo ello hace que aparezcan los síntomas.

Además, existen ingredientes que se encuentran de forma habitual en las bebidas alcohólicas, sobre todo en la cerveza y el vino, que pueden causar reacciones típicas de intolerancia. Estos componentes incluyen los siguientes:

  • Conservantes, sobre todo sulfitos.
  • Productos químicos.
  • Cereales, como la cebada u otros.
  • Histamina, un subproducto de la fermentación.
Mujer con dibujo de hígado enfermo.
El hígado es el órgano que almacena los mecanismos para descomponer el etanol en el organismo.

Ver también: ¿Puedo beber alcohol si estoy tomando medicamentos?

¿Cuáles son los factores de riesgo?

El factor de riesgo predominante para la intolerancia al alcohol es ser de ascendencia asiática, ya que en esta población hay mayor probabilidad de tener la mutación genética heredada en la enzima. Según un estudio publicado en la revista BMC Evolutionary Biology, este cambio está asociado a la domesticación del arroz en el sur de China hace varios siglos.

En adición a ello, existen otros factores de riesgo, tales como los siguientes:

  • Tener asma o rinitis alérgica (afección que genera ojos llorosos, congestión y goteo nasal).
  • Poseer alergia a los cereales o a otros alimentos.
  • Sufrir de linfoma de Hodgkin (un cáncer del sistema linfático).

Síntomas que indican que hay una intolerancia al alcohol

El síntoma característico de la intolerancia al alcohol es el enrojecimiento de la piel, sobre todo en la cara, el cuello y el pecho. Además de esto, pueden haber también otras manifestaciones y signos:

  • Náuseas, vómitos y diarrea.
  • Taquicardia (latidos cardíacos acelerados) e hipotensión (presión arterial baja).
  • Urticaria (ardor y comezón en la piel).
  • Dolor de cabeza punzante, fatiga y otros síntomas parecidos a la resaca.
  • Empeoramiento de un asma preexistente.

¿Cómo se diagnostica?

Si sospecha que alguien tiene intolerancia al alcohol es porque se presentan uno o varios de los síntomas antes mencionados. En ese caso, debería consultar con un profesional médico. Este hará preguntas sobre las manifestaciones y reacciones.

Además, se puede usar una prueba oral para diagnosticar si se está frente una alergia o una intolerancia. En este procedimiento será necesario que se consuma la bebida alcohólica que desencadena los síntomas. Luego de ello se observará si desarrolla síntomas.

En otros casos es probable que hagan primero una prueba conocida como prueba de parche de etanol, la que identifica si hay una alergia. La misma consiste en colocar una gota de etanol en una gasa y pegarla en el brazo. Al cabo de unos minutos se retira la misma y se busca enrojecimiento, picazón o hinchazón.

Tratamiento y prevención de la intolerancia al alcohol

No existe forma de prevenir la intolerancia y tampoco de curar la misma, debido a que no es posible que la enzima funcione de manera correcta. En consecuencia, la única solución para evitar la aparición de estos síntomas es no consumir bebidas alcohólicas.

En todo caso, si es que se ingiere etanol en alguna ocasión, podría consultarse con el médico sobre cómo actuar ante la aparición de los signos. Adicionalmente, una recomendación es evitar el uso del tabaco, ya que fumar también hará que los niveles de acetaldehído aumenten.

El uso de antiácidos o de antihistamínicos puede reducir los síntomas y, con ello, se enmascaran las manifestaciones de la intolerancia al alcohol.

Consumo de tabaco e intolerencia al alcohol.
El tabaco es capaz de incrementar los efectos de la falta de la enzima que digiere el etanol.

¿Qué otras complicaciones puede tener el consumo alcohol?

Por fortuna, que no se pueda consumir bebidas alcohólicas es un aspecto positivo para la salud. En relación a esto, diversas investigaciones demuestran que etanol, sobre todo cuando se consume en exceso, pueden acarrear varias complicaciones:

  • Aumento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión.
  • Ganancia de peso, ya que aporta 9 kilocalorías por gramo.
  • Aumento de probabilidades de padecer enfermedades hepáticas.
  • El alcohol deprime el sistema nervioso, lo que produce limitaciones en el movimiento, en la concentración y la atención.
  • La ingesta excesiva de alcohol se relaciona con problemas familiares, escolares, laborales y económicos, entre otros.

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La intolerancia al alcohol es inevitable

Es imposible evitar esta condición, ya que la misma tiene que ver con una alteración a nivel genético. Un punto a destacar es que la intolerancia al alcohol muchas veces no es conocida, por lo que las personas que la padecen a menudo reducen el consumo de etanol ante la presencia de los síntomas.

Por ello, ten en cuenta que si luego de beber tienes enrojecimiento de la piel, taquicardia, hipotensión o cualquiera de los síntomas mencionados, es aconsejable que consultes con un profesional y que realices una prueba diagnóstica.

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