Irving entiende que ahora es un líder, antes no

La temporada de los Brooklyn Nets parece atravesar su mejor momento. Se encuentran en una racha de ocho victorias consecutivas, y al equipo se lo ve muy sólido en la cancha. Además, la química en el vestuario parece estar muy bien aceitada, algo que era de los principales temores para los aficionados; sobre como respondería un vestuario con egos tan importantes como Kevin Durant, James Harden y Kyrie Irving.

En tal sentido, Irving, quién en el pasado ha sido fuertemente criticado por su liderazgo en equipos anteriores (o su falta de él), dice sentirse mucho mejor este año que en cualquier otra temporada, ya fuera con los Boston Celtics o los Cleveland Cavaliers.

“Creo que había mucha gente hablando por mí, o hablando en mi nombre, que realmente no sabía quién era yo”, dijo Irving en su última atención a los medios. “No ofrecí ese acceso a mucha gente. Si no hay fugas en algún lugar, alguien que dice tal cosa por allí”.

“Lo que aprendí de mis anteriores experiencias fue que, si no estás disfrutando el viaje, no te comprometes de la manera en que te gustaría estar comprometido”, continuó Irving. “Y me refiero a todos los días, incluso cuando estás cansado y tienes días malos. Tienes que ser capaz de impulsar al grupo. Aquí no hay un líder. He tenido que aceptar eso también, no me corresponde a mí liderar el grupo por mí mismo y ser el héroe que todos quieren”.

Irving está promediando 27,4 puntos por partido, en los 23 que ha disputado esta temporada. Algo que le ha ganado un puesto de titular para el Juego de Estrellas; incluso por encima de su compañero y ex MVP James Harden. Por otro lado, el tercer integrante de este trío de estrellas, Kevin Durant, es el capitán por la Conferencia Este de dicho All-Star Game, aunque no podrá disputar el encuentro por todavía no recuperarse de su última lesión.

Kyrie jugó seis temporadas en Cleveland y dos en Boston antes de decidir firmar con Brooklyn junto a Durant durante el verano de 2019. El base pareció alcanzar la cima de su carrera al ganar un campeonato con los Cavaliers, equipo que lo seleccionó en la primera posición del draft de 2011. Pero decidió dejar de lado la idolatría que tenía en Ohio, con el objetivo de que se lo reconocería como una superestrella, en vez de estar bajo la sombra de LeBron James. Por ello se marchó a los Celtics pero nunca logró afianzarse como el líder del equipo.

“Estoy agradecido de estar en esta posición para poder dar un mejor ejemplo ahora que entonces”, dijo Irving. “Y asumo la responsabilidad de no necesariamente asumir el papel principal. Tuve mucho que ver con los éxitos y fracasos de los equipos en los que estaba. Me tomo muy en serio mi papel, y he podido aprender lecciones de eso para dárselas a otros”.

“Esa ha sido la parte más hermosa, la de aprender”, finalizó Irving. “Estoy más emocionado por eso que cualquier otra cosa. He podido plasmar eso con los muchachos que están aquí. Siempre ha sido más grande que el juego para mí”.

El base buscará usar su liderazgo como veterano durante el resto de la temporada, mientras los Nets compiten por el título de la Conferencia Este contra otros candidatos como son los Philadelphia 76ers y Milwaukee Bucks. Pero parece tener en claro que para eso no debe sobreponerse a ninguno de sus compañeros, si no que entiende que todos deben hacer su aporte para sacar el equipo adelante.

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