Joe Biden confirma la muerte del líder de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, en operativo militar: «Se hizo justicia»

Este lunes, el Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, confirmó la muerte del líder de Al Qaeda, Ayman al- Zawahiri, en» exitosa operación militar que autoricé» este fin de semana en Afganistán.

En una comparecencia televisada desde el balcón de la Sala Azul de la Casa Blanca a última hora del lunes, el Mandatario se dirigió a «todos aquellos alrededor del mundo que quieren deñar a EE.UU.» y les aseguró que su país permanecerá siempre alerta y listo para actuar cuando se trate de defender la seguridad de los ciudadanos estadounidenses.

«Se hizo justicia por las víctimas, él ya no existeEl mundo ya no tiene que temer por este asesino despiadado y constante«, manifestó Biden.

Ayman al Zawahiri ejercía como médico y brazo derecho de Osama Bin Laden hasta su muerte en 2011. Desde ahí, asumió el liderazgo de la organización terrorista. Durante los últimos años, Zawahiri era el hombre más buscado por la FBI.

Según la Casa Blanca, únicamente el líder de Al Qaeda falleció en la operación, y no hubo ningún daño colateral, ni tan siquiera los miembros de su familia que con él se alojaban, algo en lo que el propio Biden había insistido en varias ocasiones y que había puesto como una de las condiciones para proceder con el ataque.

La autorización de Biden se produjo unos días antes del ataque, el lunes 25 de julio, tras varias semanas de reuniones con su cúpula militar y de inteligencia.

La inteligencia estadounidense llevaba meses confirmando por vía de múltiples fuentes y de distintos métodos que efectivamente era Ayman al Zawahiri quien residía en esa casa, de la que nunca salía y únicamente quedaba expuesto cuando se encontraba en el balcón.

Según indicó en una llamada con periodistas una alta funcionaria del Gobierno estadounidense, EE.UU. llegó a tener «un grado de confianza alto» de que al Zawahiri vivía en esa casa de Kabul.

El líder de Al Qaeda se trasladó a la capital afgana junto a su familia a principios de este año procedente de Pakistán y, de acuerdo con la Casa Blanca, el septuagenario todavía constituía una amenaza para los ciudadanos, intereses y seguridad nacional de Estados Unidos.

Al Zawahiri, un médico de pocas palabras convertido en el terrorista más buscado

Al Zawahiri nació en 1951 en el seno de una familia de clase media en el barrio cairota de Guiza y, desde su adolescencia, su nombre estuvo asociado a los militantes islámicos: Con 15 años fue detenido acusado de pertenecer a los entonces proscritos Hermanos Musulmanes, y más tarde se unió al grupo terrorista Yihad (Guerra Santa), nacido en Egipto a finales de los años 60.

La primera acción terrorista que se le imputa es haber participado en 1981 en el asesinato del presidente egipcio Anuar el Sadat (1970-1981) durante un desfile militar en El Cairo, por lo que pasó tres años en la cárcel.

Tras ser liberado, comenzó un periplo que lo llevó a Arabia Saudí, centro de difusión del islam más rigorista, purista e intransigente y a Pakistán, donde en Pesháwar prestó ayuda a los combatientes que luchaban en Afganistán y se unió al fundador de Al Qaeda.

Su primer encuentro con Bin Laden, de quien durante años fue su más próximo colaborador, fue 1985 en Pesháwar, donde coincidieron para organizar el traslado de 20.000 combatientes voluntarios árabes contra la ocupación soviética de Afganistán.

De esa época data la fundación de Al Qaeda, creada para combatir el régimen prosoviético de Kabul, y origen del «Frente Islámico Mundial» para combatir a los «cruzados» y a los «judíos», cuya carta fundadora fue firmada en 1998 conjuntamente por Bin Laden y Zawahiri

A comienzos de los noventa, siguió a Bin Laden a Sudán cuando este se estableció en Jartum tras ser expulsado de Arabia Saudí. A mediados de dicha década, Al Zawahiri viajó, muy posiblemente, a Estados Unidos y el Reino Unido, utilizando siempre pasaportes falsos y en busca de donaciones para su grupo.

En 1995 reapareció junto a Bin Laden en un video, en el que ambos amenazaban con represalias contra Estados Unidos por la detención del jeque egipcio Omar Abdel Rahman, en conexión con el atentado de 1993 contra el World Trade Center de Nueva York.

Dos años después, el Departamento de Estado le adjudicó el liderazgo de «las Vanguardias de la Conquista», un grupo escindido de la «Yihad», vinculado en un principio con el asesinato de 59 turistas en Luxor (Egipto), en 1997.

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