“La industria turística y el impacto del covid-19. Escenarios y propuestas” 2da. entrega

“La industria turística y el impacto del covid-19. Escenarios y propuestas” 2da. entrega

SANTO DOMINGO, RD.- Continuamos entregando parte del estudio “La industria turística y el impacto del covid-19. Escenarios y propuestas” elaborado por Antonio Santos del Valle, Global Journey Consulting, gestores de la Red Mundial de Turismo de Compras (WSTN).

En esta parte del estudio se presentan otros escenarios a tomar en cuenta, los cuales han sido expuestos para su análisis y ejecución. En los mismos se explica cómo la economía implicaría que el Covid-19 se extendería de forma amplia a nivel global, y como su escala mundial va aumentando rápidamente, lo que además su perdura en el tiempo, se debe mantener el confinamiento generando un decrecimiento de la economía local, regional y mundial

Al final se presenta el manifiesto para Europa elaborado por Mario Draghi, expresidente del Banco Central Europeo (2011-2019), que se resume en 10 puntos, con los cuales se hacen una serie de recomendaciones para la afrontar la situación resultante de la crisis y mecanismos a implementar para la reactivación de la economía.

Escenario ‘U’

Existe un amplio consenso entre los analistas económicos (por ejemplo, Aberdeen Standard Investments) que no será hasta finales de 2022 que el PIB mundial recupere los niveles previos al Covid-19. Esta forma de describir la economía implicaría que el Covid19 se extendería de forma amplia a nivel global, aunque la economía mundial evitaría la recesión técnica; eso sí, la expansión caería hasta el -1% en 2020.

El escenario de ‘U’ es el tomado como base. El Covid-19 se expande por diferentes bloques económicos, como está ocurriendo, con los casos de esta pandemia a escala mundial aumentando rápidamente, y en el caso de los viajes y el turismo, el sector se desploma con las restricciones, acompañado de fuertes caídas de la producción industrial y el comercio regional, con debilidad en gran parte del transcurso de 2020.

Otros proponen un escenario de ‘U’ si las medidas de confinamiento se tienen que alargar en el tiempo, o incluso de ‘W’ si hay un efecto rebote que vuelve a hacer caer a la economía, aunque se espera en que este último no sea tan probable. 

En el caso de Europa se barajan dos posibles escenarios. El primero, escenario ‘U’ tendría una disminución de un -4% y el segundo, escenario ‘W’ que llegue hasta el -7% u -8%. En ambos casos, y debido al confinamiento y distanciamiento social, y la “hibernación” de la economía, se está produciendo una importante caída de la oferta y de la demanda. Ante esta situación, los Estados están tomando medidas de apoyos para seguir financiando a pymes y autónomos dando liquidez a la banca, principalmente. 

En América, instituciones como CEPAL, han expuesto que la enfermedad pone en riesgo un bien público global esencial, la salud humana, y afectará tanto por el lado de la oferta como de la demanda, ya sea a través de la interrupción de las cadenas de producción — que golpeará severamente al comercio mundial— como a través de la pérdida de ingresos y de ganancias, debido a un alza del desempleo y mayores dificultades para cumplir con las obligaciones de deuda.

Así mismo, CEPAL recordó que la región creció a una tasa estimada de apenas +0,1% en 2019 y que los últimos pronósticos de la Comisión realizados en diciembre pasado preveían un crecimiento de +1,3% para 2020. Sin embargo, las proyecciones revisadas estiman una contracción de -1,8% del producto interno bruto regional, lo que podría llevar a que el desempleo en la región suba en diez puntos porcentuales.

Este dato llevaría a que, de un total de 620 millones de habitantes, el número de pobres en la región suba de 185 a 220 millones de personas; en tanto que las personas en pobreza extrema podrían aumentar de 67,4 a 90 millones.

Así mismo, en los países emergentes se está dando un efecto que agrava la situación económica mediante la fuga de capitales. Según los cálculos del organismo con sede en Washington, estima que el bloque en vías de desarrollo ha sufrido ya la salida de 83.000 millones de dólares de sus mercados de renta fija y variable.

De cualquier manera, estos escenarios van a llevar a unos aumentos del déficit y de deuda no conocidos hasta el momento. Todos los agentes sociales y políticos están trabajando para que esta situación sea lo más corta posible y el gasto realizado se pueda recuperar. 

Sea cual sea el resultado, todos coinciden que hay que asumir que nada va a volver a ser lo mismo, incluso si se consigue relativamente la vacuna, y siempre bajo la premisa de que la sociedad se sienta segura para volver a activarse social y económicamente.

Escenario ‘J’

Esta opción defendida por empresas de análisis como Aberdeen proponen una realidad económica peor, que denominan ‘J invertida’ por ser una caída drástica como la que se está viviendo y una recuperación posterior sólo parcial.

El escenario ‘V’ parte de que se contiene el virus de forma temprana. En caso contrario, como está ocurriendo, habría dos escenarios: el ‘U’ ya mencionado y el de ‘J invertida’, que alude a un daño en la cadena de suministro.

Esta situación se traduce en que los viajes y el turismo mundial se detienen. Las cadenas de suministro se rompen, las industrias anuncian graves problemas y esto generaría una importante reorganización de la cadena de suministro. El resultado es recesión ahora y un crecimiento del +3% o +4% por debajo de la tendencia previa en 2022.

En este sentido, para combatir la situación de crisis económica que está produciendo esta pandemia, presento El manifiesto para Europa elaborado por el Sr. Mario Draghi, expresidente del Banco Central Europeo (2011-2019), que se resume en 10 puntos: 

  1. Se debe evitar la depresión. Las empresas ya están en pérdidas, la economía se contrae. Muchas empresas están despidiendo trabajadores. Una profunda recesión es inevitable. Se debe evitar una «depresión prolongada» actuando de forma rápida y fuerte.
  1. Proteger los puestos de trabajo. Hay que proteger a los ciudadanos del riesgo de perder el trabajo. Si no se hace esto, se saldrá de esta crisis con índice de empleo y una capacidad de producción permanentemente más bajos.
  1. Inmediata liquidez. Para proteger el empleo y la capacidad productiva en un momento de drástica pérdida de ingresos, sirve un apoyo inmediato de liquidez.
  1. Cancelar las deudas de las empresas. Las empresas no aprovecharán la liquidez simplemente porque el crédito es barato. Las empresas que tienen una cartera de pedidos reembolsarán esta nueva deuda. Pero no será así para todos. Otros aumentarán su deuda para mantener sus empleos. Sus pérdidas acumuladas correrán el riesgo de poner en peligro su capacidad de invertir en el futuro. Su deuda tendrá que ser cancelada. Y será el Estado el que se haga cargo.
  1. La respuesta radica en el aumento de la deuda pública. Ya está claro que se necesitará un aumento significativo de la deuda pública para evitar la depresión. Especialmente Europa tiene un sector estatal, una maquinaria pública y un sistema bancario generalizado que es lo que se necesita ahora para afrontar la crisis.
  1. El papel del Estado. El Estado tiene un papel que desempeñar en emergencias nacionales y debe usar su presupuesto para proteger a los ciudadanos y la economía contra los choques de los cuales el sector privado no es responsable e incapaz de absorber. Esto es lo que sucede en las guerras, ocurrió en las dos guerras mundiales.
  1. Esto debe hacer el Estado: endeudarse para salvar empleos y garantizar a los bancos. Los gobiernos deben absorber gran parte de la pérdida de ingresos causada por el cierre de empresas para proteger los empleos y la capacidad productiva. Al hacer esto, la deuda pública aumentará. Pero la alternativa es una destrucción permanente de la capacidad de producción y la base impositiva, mucho más perjudicial para la economía y las finanzas públicas. Las bajas tasas de interés ayudarán a gestionar el alto aumento de la deuda pública.
  1. El papel de los bancos, el vehículo del Estado. Los bancos deben prestar rápidamente efectivo, dinero, sin coste alguno a las empresas para salvar empleos. Los bancos son el vehículo para la intervención estatal para salvar la economía. El capital que necesitan los bancos para realizar esta tarea debe ser  proporcionado por el Estado, por los gobiernos, en forma de garantías públicas, sobre todo.
  1. Fuera la ralentización con las viejas reglas y la burocracia. Ni la regulación ni las normas sobre garantías deben obstaculizar la creación de todo el espacio necesario en los balances de los bancos para dar liquidez a las empresas para este propósito. La burocracia no debe frenar las intervenciones estatales y bancarias.
  1. Los instrumentos: bonos, bancos y correos. El mercado de bonos debe ayudar a las empresas más grandes, para el resto se necesita la red de sucursales bancarias y, donde sea posible, de las oficinas bancarias de correos. El costo de la vacilación por parte de los estados podría ser irreversible. El recuerdo de los sufrimientos de los europeos de la década de los años 20 es la advertencia más que suficiente.

La rapidez del deterioro de los presupuestos privados, causada por la parada de la economía, debe abordarse con igual rapidez mediante el uso de los presupuestos públicos, en la movilización de los bancos y, como europeos, por el apoyo entre los Estados europeos para una causa común.

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