La Marina de EE.UU. inicia el desarrollo de un nuevo caza embarcado ante el desarrollo de las capacidades de misiles rusos y chinos

La Marina de EE.UU. inicia el desarrollo de un nuevo caza embarcado ante el desarrollo de las capacidades de misiles rusos y chinos

Los analistas suponen que la nueva aeronave será tripulada y su principal característica será un mayor radio de acción.

La Marina de los Estados Unidos ha comenzado a desarrollar un nuevo cazabomberdero embarcado, lo que ocurre por primera vez en casi 20 años, informa USNI News.

La decisión se debe en gran parte a la aparición de misiles cada vez más letales en los arsenales de Rusia y China.

El esfuerzo multimillonario tiene por objeto reemplazar la numerosa flota de los cazabombarderos embarcados F/A-18E/F Super Hornet y aviones de guerra electrónica EA-18G Growler a partir de 2030.

El jefe de adquisiciones de la Armada, James Geurts, declaró ante los periodistas la semana pasada que el servicio creó una oficina de programas para la iniciativa llamada Next Generation Air Dominance (NGAD).

El reciente establecimiento del Comando de Sistemas Aéreos Navales (NAVAIR) de la oficina del programa NGAD se produce cuando el Pentágono se enfrenta a una situación presupuestaria restringida mientras intenta adaptarse a una nueva situación causada por el creciente poder naval y la mejora de las características y del alcance de misiles rusos y chinos.

Es probable que la Marina quiera un avión de combate tripulado que incluya muchas de las capacidades del F-35C Lighting II Joint Strike Fighter, pero con tecnología actualizada y un alcance ampliado, comentó Bryan Clark, analista naval del Hudson Institute.

En comparación con las 700 millas náuticas (más de 1.100 km) de radio de combate del F-35, Clark afirmó que tiene la «impresión» de que la Marina espera desarrollar un nuevo caza con un radio de más de 1.000 millas náuticas (más de 1.600 km).

Sin embargo, «la idea de seguir construyendo nuevos aviones tripulados con mayor alcance para tratar de superar la capacidad de China, Irán e incluso Rusia de atacar los portaviones con misiles de largo alcance, es una estrategia perdedora porque los misiles son baratos», señaló. «Los aviones son caros. Así que se encuentra en una mala situación al comparar los costes», explicó el experto. A juicio de Clark, la combinación del caza tripulado con sistemas no tripulados podría ayudar al servicio a enfrentar este problema.

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