La trazabilidad fiscal busca incrementar recaudaciones

La trazabilidad fiscal busca incrementar recaudaciones

La producción informal de bebidas alcohólicas y cigarrillos en República Dominicana se ha convertido en una amenaza para la salud y la economía. Para hacer frente a esta situación, que ha terminado con la vida de cientos de personas, el país ha tenido que recurrir a la trazabilidad fiscal, mediante sistemas tecnológicos que permitan el marcaje inteligente de botellas y cajas de cigarrillos.

El sistema consiste en la identificación única de cada producto con el propósito de controlar y rastrear cada etapa, desde su origen (control de la producción e importación) hasta su destino final (consumo). Además, está basado en el uso de las tecnologías de la información y alta seguridad (física y digital) que permitan a los interesados poder autenticar la validez a lo largo de la cadena de suministro de los productos.

Así lo indicó el director regional de la Société Industrielle et Commerciale de Produits Alimentaires (SICPA) para América Latina, Felipe Wilenmann, quien asegura que la compañía llegó al país para maximizar la recaudación tributaria de los bienes de producción nacional como el cigarrillo y el alcohol.

El ejecutivo explicó que República Dominicana requería de sistemas eficientes y modernos que permitan el control automatizado de quienes comercializan este tipo de productos. “Es importante entender que el despliegue de todo lo que se comercialice en materia de productos de alcohol debe tener este sello, para asegurar que está apto para su comercialización y, en caso de que no lo tenga, se procede a decomisarlo”, aclaró.

El sistema funciona a través de un rótulo verde que se coloca en las tapas de las botellas, el cual cuenta con un código encriptado con tinta de seguridad, efectos invisibles y electrónicos. Los cigarrillos llevan el mismo sistema colocado en la parte donde se abre la caja.

Wilenmann explicó que las ventajas que poseen estas etiquetas son que se colocan cuando el producto será vendido al consumidor final y una vez este lo recibe, al destapar el producto, el sello se destruye. Reiteró que no existe forma de que sea reparable o plagiado por laboratorios clandestinos.

El SICPA llegó al país en el 2019, luego de ganar una licitación internacional realizada por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), para los fines de contratación.

Para el 2018, antes de implementarse este sistema en el país, Impuestos Internos recaudó un total de RD$30,610.3 millones en impuestos selectivos a bebidas alcohólicas, cifra que para el 2021 cerró en RD$39,822.1 millones, un incremento de un 30%. En el caso de los cigarrillos, en el 2018 se recaudaron RD$3,922.8 millones, mientras que en 2021 llegó a RD$3,746.9 millones, para una disminución de un 4% entre ambos períodos.

Salud

Uno de los propósitos que cumple este sistema es salvaguardar la salud de la población dominicana. Para el 2020, las muertes por ingesta de alcohol presentaron niveles alarmantes para las autoridades sanitarias del país. Ante esta situación, el director general de SICPA en República Dominicana, Amaury Abreu, expresó que este podría ser el principal beneficio para el sistema de salud, evitando la muerte de cientos de dominicanos que ingieren alcohol sin control o registro sanitario.

“Con la herramienta tecnológica para que haya un mejor control, el mismo consumidor también podrá ayudar, porque el sistema permite, a través de la aplicación, ver la trazabilidad de estos productos”, puntualizó.

Abreu agregó que este sistema es beneficioso para la sociedad, debido a que la etiqueta que se comercializaba antes tenía más de 50 años en el mercado y no poseía ningún tipo de relación con los sistemas tecnológicos del momento.

El nuevo sello se puede escanear a través de la aplicación móvil “Revísame”, la cual facilita a todos los usuarios las informaciones necesarias para saber si el producto cumple con los estándares de seguridad y fiscalidad. En la actualidad, SICPA marca con este sello a 14 productores nacionales de cigarrillos y bebidas alcohólicas, según afirmó el ejecutivo.

Funciones del marcaje inteligente

Felipe Wilenmann explicó que las etiquetas utilizadas para marcar las botellas se colocan encima de la tapa al igual que en la caja de cigarrillos. El ejecutivo indicó que el caso de la lata de cerveza se utiliza un código de encriptación con una tinta de seguridad que tiene efectos invisibles.

“Las personas que no tienen acceso a internet pueden utilizar minimensajes enviando el código que se ve en la tapa o en la etiqueta y ese mensaje le responde si el producto está registrado y donde fue hecho sino coincide entonces ya sabes que hay una posibilidad de adulteración”, aseguró.

Wilenmann puntualizó que el sistema de la etiqueta cuenta con las últimas tecnologías del blockchain lo que permite un mayor alcance para la verificación de los productos.

“El objetivo de esto es actualizar los nuevos sistemas de seguridad. Antes existía un sello que era fácil de mandar hacer a las imprentas, es decir, no tenía ningún tipo de tinta variantes”, reiteró. El ejecutivo agregó que el proceso de facturación electrónica, que se quiere implementar, ayudará a la fiscalización y digitalización para la recaudación de impuestos.

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