Marlenys salió a comprar un desayuno y nunca regresó

Marlenys salió a comprar un desayuno y nunca regresó

Los padres de la joven de 22 años de edad dicen que tiene una condición de esquizofrenia, pero aun así llevaba una vida normal. Marlenys salió a comprar un desayuno el 5 de marzo y nadie la ha vuelto a ver.
La joven de 22 años de edad padece el trastorno de esquizofrenia: sus familiares se han convertido en el principal motor de búsqueda

SANTO DOMINGO,RD.- Perder el rastro de un hijo obliga a sumergirse en la angustia e incerteza, pero que desaparezca padeciendo una enfermedad mental, causa un tormento inexpresable a sus familiares quienes dentro de sus posibilidades acarrean la búsqueda más intensa con un recurso invaluable: con el corazón.

Marlenys Candelario, de 22 años de edad, con una condición de esquizofrenia salió a comprar un desayuno la mañana del pasado sábado cinco de marzo, a un colmado cercano a su casa, en la comunidad 16 de Agosto en Sabana Perdida. Sin embargo, nunca volvió a su hogar junto a los suyos.

Pese a que sufría de esta enfermedad que le fue diagnosticada a los 14 años de edad luego de experimentar el duelo por la muerte de un tío, la joven podía relacionarse y llevar una vida “normal” ya que era medicada.

Su madre, Milagros Rodríguez, contó a elCaribe que el trastorno de su hija jamás le provocó una crisis que ella perdiera conciencia de la realidad y su entorno.

No obstante, su enfermedad sí le desencadenó depresión, a tal punto de tomar la decisión radical de cortarse el pelo y de abandonar en varias ocasiones sus estudios secundarios y dejar a medias el segundo de bachiller.

El día de la desaparición, su madre narró que Marlenys pidió dinero para comprar algo de comer esa mañana a su padre que se encontraba de visita en su pequeña casa, la número tres, situada en la parte atrás de la calle Cuesta Linda.

El progenitor contó que accedió a entregarle el dinero y que esta salió con rumbo a un colmado al cual nunca llegó y del que no regresó, lo que activó rápidamente la voz de alerta entre sus progenitores, vecinos y amigos.

La joven fue vista por última vez con una falda larga color negro con bolitas blancas y una camisa negra.

Los familiares aseguran que Marlenys llevó consigo su celular, pero que minutos después de salir, fue imposible comunicarse con ella, ya que el mismo sonaba apagado y no sirvió para mucho en ese momento.

Entre la desesperación y la intranquilidad de su madre para dar con el paradero de la joven, esta emprendió una búsqueda exhaustiva por todo el entorno a pie junto a los lugareños, quienes se sumaron a la causa. Sin embargo, lo peor apenas empezaba.

“Mi hija nunca había amanecido fuera de la casa, eso es lo que me preocupa porque saber que ella anda por ahí sin comida, con frío y sin sus medicamentos… Es una tortura para mí…”, expresó inconsolable Milagros Rodríguez, madre de Marlenys.

Rodríguez, en un momento se llenó de seguridad y dijo que mantiene la fe de que su hija esté viva y de que alguien la tenga sana y salva.

Pero, segundos después se quiebra al recordar cualquier detalle que le arroje pistas o información del paradero de su hija más pequeña, al decir que su vástago había buscado refugio de su situación en la iglesia y que se había convertido al evangelio y que estaba “muy tranquila y enfocada”, y que había conocido a alguien.

“Ella estaba yendo a la iglesia, recuerdo que me dijo que hablaba con un muchacho por el celular, pero no pasó más nada”, agregó.
La madre expuso que cuando la joven desapareció un muchacho desconocido se puso en contacto con ella para darle apoyo en la pesquisa, pero que este aseguró que tampoco sabía nada al respecto.

“Las autoridades nos han dejado solos…”

Indicó que ir a al departamento de personas desaparecidas de la Policía Nacional tras alguna información nueva es visitar “la oficina de la indiferencia, apatía y frialdad”.

“Uno entra a esa oficina y todos están en sus computadoras son fríos y apáticos, uno siente que si le responden al menos, es un privilegio. Ellos no saben la magnitud de la desesperación que uno tiene arriba”, argumentó la madre mientras mostraba la foto impresa de su hija Marlenys Candelario.

Perder el rastro de un familiar enfermo mental puede afectar con otra enfermedad mental, a uno o varios miembros de la familia…”.
Ruth Santana
Psiquiatra

Cronología del caso

Vista por última vez:
En el barrio 16 de Agosto, en el sector Sabana Pérdida, en el municipio Santo Domingo Norte, específicamente por la calle Cuesta Linda.

Lo que dice la PN
Todavía el Departamento de Desaparecidos de la Policía Nacional no ha informado ninguna novedad a la familia.

Condición:
La joven Marlenys Candelario, de 22 años de edad sufre de esquizofrenía y pulula por algún lugar sin sus medicinas.

Vestimenta:
Dicen que salió vestida con una falda larga negra con bolas de color blanco y con una camisa manga corta negra.

La familia:
Desde entonces toda su familia la busca y coloca anuncios con fotos de la joven en todos los rincones.

44 días
Han pasado desde que desapareció la joven Marlenys Candelario y aún se desconoce su paradero.

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