Memorizar el himno: educación sin contenido

Memorizar el himno: educación sin contenido

Carlos Salcedo

Entre las tantas precariedades del sistema educativo, está su énfasis en la memorización y su peligro de un pensamiento acrítico, dependiente, muchas veces al servicio de antivalores, autoritarismos, arbitrariedades y genuflexiones.

Con una ingenuidad impropia de alguien tan calificado como Roberto Fulcar, ministro de Educación, con su reciente pronunciamiento en esta semana de Duarte, no pudo desnudar más el sistema escolar, pues lo reveló como anclado en un pasado deformador, alejado de la formación cívica y en valores, y fundamentado en la memorización y repetición de contenidos sin ningún tipo de profundidad.

Afirmar que nadie obtendrá un título de bachiller en la República Dominicana si no se sabe el Himno Nacional completo -y los símbolos patrios-, es un atavismo, un pensamiento comprometido con un pasado educativo que no contribuye a formar estudiantes con pensamiento crítico, capaces de identificar, analizar, evaluar, clasificar, interpretar y desarrollar conclusiones propias del mundo circundante, habilidades imprescindibles para todo estudiante en una sociedad democrática y avanzada.

El aprendizaje memorístico o repetitivo se basa en la retención mental de datos sin procesarlos detenidamente. Los contenidos memorizados no son comprendidos y tampoco se intenta analizar su significado. Repetir como gallaretas el Himno Nacional, los símbolos y fechas patrias no nos hace más dominicanos, ni más patriotas.

Repetir palabras o himnos como loros, irreflexiva e irracionalmente, es propio de una tradición que nos recuerda a las dictaduras del pensamiento, propia de sociedades autoritarias, sin memoria histórica e incapaces de que sus individuos piensen y actúen por sí mismos.

Prefiero estudiantes que lean el himno y los símbolos patrios, que conozcan sus derechos y deberes patrióticos y los pongan en práctica, con conciencia ciudadana y pensamiento propio y no meras veletas, mecanizadas educativamente.

Lo que necesitamos son estudiantes capaces de dialogar y debatir, que aprendan haciendo, protagonistas de su aprendizaje, con confianza en sí mismos y aptos para desarrollar su creatividad y con una educación de significado, como única forma de construir un mejor futuro.

Un patriotismo -incluido memorizar el himno nacional dominicano y los símbolos y fechas patrias- sin compromiso cívico y con los valores de la dominicanidad y universales- es como la fe sin obras: fariseísmo puro y duro, hipocresía patriótica.

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