Mensaje al Presidente Abinader

Mensaje al Presidente Abinader

  • Por CLAUDIO ACEVEDO

Amigo presidente, bien sabes que desde hace largos años hemos estado en contacto directo. Primero a través de las campañas de publicidad en las que trabajé como creativo publicitario para tus empresas familiares y luego en las campañas de publicidad política tanto de tu padre, José Rafael Abinader, como de las tuyas, siempre en favor de tus aspiraciones políticas.

 Es por eso, que me tomo la confianza de hacerte una sugerencia pública, que creo digna de considerar. Se trata de la actual directora de la Oficina Nacional de Meteorología (Onamet), Gloria Ceballos, quien procede del mismo origen humilde donde nos criamos y crecimos Juan Taveras Hernández (Juan TH) y Daniel García Archibald, compartiendo, por aquel entonces, la misma barriada y los mismos ideales, luchas y sueños de un país mejor.

Diferente a su esposo, a Gloria nunca le conocí militancia partidista, ni mucho menos activismo político en ninguna organización. Tampoco utilizó su posición para esos fines, manteniéndose al margen del tráfico político y de la identificación partidista.

Gloria ya tiene el aval de un gran conocimiento y experiencia técnico-administrativa acumulados a lo largo de los años de ejercicio en el cargo, lo cual sin duda se traduce en más eficiencia y eficacia en las funciones que desarrolla al frente de Meteorología. Y eso no se puede tirar por la borda.

Si nos atenemos a los criterios sobre la relación costo-beneficios, hace tiempo que ya se pagó  el costo de formar a la ingeniera Ceballos en las especialidades que tienen que ver con su función, por ende, ahora solo nos queda seguir aprovechando las ventajas y beneficios asociados a sus preparaciones. Y los empresarios (como Luis Abinader), saben esto y lo valoran mucho.

De modo, que su supresión como funcionaria nos privaría de todas esas competencias ganadas a pulso de preparación, dedicación y empeño. El pais, el Estado, y en particular, su administración, señor presidente, saldrían perdiendo.

Por tanto, sería conveniente que evitemos el alto costo del aprendizaje que significaría para la administración pública la designación de un funcionario improvisado, sin las cualidades ni las calidades suficientemente demostradas por Ceballos, solo por compromiso político. El interés general lo demanda así.

Estoy seguro, amigo Abinader, de que si te manejas con los mismos criterios que te han hecho ser exitoso en el sector privado, o sea, normas y principios de eficacia y eficiencia, y los aplica también al sector público, la ingeniera Gloria Ceballos te seguirá acompañando en los objetivos de transparencia y eficiencia en que está embarcada tu gestión gubernamental.

Te aclaro que Gloria se enterará de la existencia de estos escritos por los mismos medios que tú, pues tengo varios años que no la veo ni he tenido contacto personal con ella, aunque eso no ha menguado mi estimación, aprecio y admiración por ella.

Ahora que nos encontramos, bajo la regencia de tu gobierno, ante el gran reto de racionalizar y mejorar la administración pública que fue asaltada, envilecida, pirateada y repartida como botín de guerra en pasados gobiernos en los que Gloria brilló como excepción, bien vale que la retengas como parte de tu equipo administrativo, pues ella es solo leal a sus principios y los mismos valores con los que se identifica tu joven gestión.

Sabido es que la administración pública no se ha acompañado siempre por criterios de eficiencia que conduzcan a buenos resultados y es por eso que hemos sufrido funcionarios que no funcionan y que nos han salido muy caros, en todos los sentidos. De ahí que se impone la necesidad de preservar lo bueno y seleccionar lo mejor.

Lo positivo es que ahora prima un ambiente ético y moral diferente, que no subordina totalmente el empleo público a la militancia partidista y eso es importante para que directores de instituciones como Gloria Ceballos sigan sirviendo al pais como saben hacerlo.

Así que, estamos seguros de que si se aplican métodos y mediciones adecuadas en la evaluación del desempeño como norma para decidir quién se queda y quién se va, la señora Ceballos estará entre los primeros.

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