Morata encuentra la redención en Sevilla mandando a España a Qatar

Morata encuentra la redención en Sevilla mandando a España a Qatar

14 nov (Reuters) – Álvaro Morata dijo que se sentía bendecido por haber marcado el gol que envió a España a la fase final del Mundial de Catar en el mismo escenario en el que sufrió los abucheos de la afición en junio.

El delantero estuvo en el sitio justo en el minuto 86 contra Suecia en Sevilla el domingo para meter el balón y dar a España una victoria por 1-0 que aseguraba su plaza en el torneo del próximo año.

En el estadio de La Cartuja, en junio, también contra Suecia, Morata fue sustituido entre abucheos tras fallar un penalti y desperdiciar otra clara ocasión en un decepcionante empate a cero en el estreno de España en la Eurocopa 2020.

«Creo que el destino ha sido justo. En este campo pasé muchos momentos difícil», dijo el domingo Morata, que en junio indicó que él y su familia habían recibido amenazas de muerte durante la Eurocopa.

«Estoy muy contento por la clasificación, España debe estar en todos los Mundiales que se disputen (…) He sentido una alegría tremenda tras el gol. La gente ha creado un ambiente espectacular y hay que agradecérselo», añadió el jugador de 29 años.

El seleccionador español, Luis Enrique, se mostró aliviado con la sufrida victoria y aún más contento de que fuera Morata quien acaparara los titulares.

«Me da alegría que sea Morata el que marque el gol que cierra el círculo, me parece genial que haya sido así. Se lo merecía», dijo Luis Enrique a los periodistas.

El técnico reconoció que estaba nervioso por el partido y que habían hecho un esfuerzo en el equipo para trabajar la mentalidad.

«Me he quitado una mochila de 100 kilos. He sentido más presión en esta fase de clasificación que en la de la Eurocopa o en la ‘Final Four’ de la Nations League. Me he quitado un gran peso de encima», dijo Luis Enrique.

«Me siento muy orgulloso de mis jugadores. No solo de los 25 que han estado aquí, sino de todos los que han sido convocados durante este tiempo», dijo.

(Reporte de Fernando Kallas; Edición de Christian Radnedge; traducido por Tomás Cobos)

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