Nicaragüenses salen a votar en unas cuestionadas elecciones: Daniel Ortega aspira a un cuarto periodo consecutivo

Nicaragüenses salen a votar en unas cuestionadas elecciones: Daniel Ortega aspira a un cuarto periodo consecutivo

Este domingo, 4,4 millones de personas están convocadas para participar en una nueva elección presidencial en Nicaragua, donde un cuestionado Daniel Ortega aspira a un quinto periodo como Mandatario, el cuarto consecutivo, mientras sus principales adversarios no pudieron presentarse en la papeleta al ser detenidos e inhabilitados por la justicia, lo que ha sido cuestionado con dureza por la oposición y gran parte de la comunidad internacional.

A las 07:00 hora local (10:00 horas de Chile) abrirán los locales de votación, donde los ciudadanos podrán elegir entre seis candidatos a quien tomará las riendas del país para el período que va del 10 de enero de 2022 al 10 de enero de 2027. También se elegirá a 90 de los 92 miembros de la Asamblea Nacional (Congreso unicameral), pues un asiento está reservado para el presidente saliente y otro para el candidato presidencial perdedor del segundo lugar. Igualmente se elegirá a 20 diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen).

La elección está marcada por las múltiples críticas al Presidente Ortega y a su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, quienes enfrentan una profunda crisis política y social desde hace varios años, lo que ha desencadenado un éxodo de nicaragüenses a otras partes del continente, principalmente Costa Rica y Estados Unidos.

Mientras todo indica que el Mandatario será reelecto, su Gobierno ha sido cuestionado por su presunta injerencia en estas elecciones. Factor clave ha sido la detención por «traición a la patria» de siete dirigentes opositores que aspiraban aparecer en la papeleta: Cristiana Chamorro (con altas posibilidades de destronar a Ortega), Arturo Cruz, Félix Maradiaga, Juan Sebastián Chamorro, Miguel Mora, Medardo Mairena y Noel Vidaurre.

A eso se suma la ausencia de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE), y la prohibición de ingresar a misiones periodísticas al país, lo que pone en duda una vez más la transparencia de este proceso electoral.

Votar o no votar
En un país donde el voto es voluntario, han sido varios los llamados, sobre todo de las fuerzas políticas excluidas del proceso, a no sufragar para dejar en evidencia el «fraude electoral» urdido por el Gobierno. Por otro lado, los partidos políticos que compiten con el Frente Separatista de Liberación Nacional (FSLN), así como un sector de los evangélicos aliados del Gobierno, han llamado a acudir a las urnas.

En cambio, la Conferencia Episcopal ha dejado a la conciencia de cada nicaragüense votar o no en las elecciones, no obstante, algunos sacerdotes han llamado al no voto.

«Este 7 de noviembre mi huella dactilar estará limpia, como limpia estará mi conciencia de no ser parte» de las votaciones, dijo en una homilía el sacerdote Uriel Vallejos, para quien Ortega «tuvo miedo» de celebrar elecciones libres.

La opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que fue la contraparte del Ejecutivo en unas mesas de negociaciones con las que se buscaba una salida pacífica a la crisis, se sumó al coro de los obispos y sostuvo que el proceso electoral «no cumple con los estándares internacionales sobre elecciones libres, justas y transparentes».

«Se trata de unas votaciones en las que no hay condiciones que garanticen el respeto del voto ciudadano», señaló esa alianza, que mencionó, entre otros, el arresto de candidatos, la eliminación de partidos políticos, y el control que ejerce el FSLN sobre el órgano electoral.

Acompañantes electorales
Pese a esas críticas, el vicepresidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Cairo Amador, dijo a través de medios oficiales que están listos para las votaciones de este domingo e informó que 280.000 personas trabajarán en la organización electoral, y 30.000 policías y militares resguardarán el proceso.

También que unos 210 acompañantes electorales y 40 «especialistas en comunicación» de otros países, «altamente calificados en términos electorales», observarán las votaciones.

Asimismo, criticó el «corte masivo de espacios y plataformas digitales» a simpatizantes sandinistas en el marco de la campaña.

Facebook anunció el lunes pasado que en octubre eliminó casi 1.000 cuentas vinculadas al Gobierno y al FSLN que buscaban influir en la opinión pública a favor del Ejecutivo y en contra de la oposición adoptando perfiles falsos.

La empresa propietaria de Facebook, que ha pasado a llamarse Meta, indicó que además de las 937 cuentas falsas en la red social, también suprimió 140 páginas, 24 grupos y 363 cuentas de Instagram (de su propiedad), todas ellas pertenecientes a la misma red.

Restricciones a la información
Por otro lado, la organización Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN) exhortó a las autoridades a garantizar el libre ejercicio durante la cobertura del evento.

Para este proceso electoral, las autoridades no le han permitido la entrada a periodistas de varios medios internacionales, como el estadounidense The Washington Post o el rotativo francés Le Monde, y no han acreditado a la prensa nacional y extranjera en Nicaragua para que tengan acceso a los centros de votación.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina Regional del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos para América Central y República Dominicana (OACNUDH) expresaron su «preocupación por esas negativas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *