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No solo cafeína: los plásticos en objetos cotidianos afectan el sueño.
Los plásticos empleados en el embalaje de alimentos, como el film plástico o los envoltorios de snacks, pueden afectar nuestro reloj biológico e interferir con el ciclo natural de sueño y vigilia de 24 horas, conocido como ritmo circadiano. Esto puede aumentar la probabilidad de sufrir trastornos del sueño, diabetes, problemas en el sistema inmunológico e incluso cáncer, según una investigación de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, publicada en abril en la revista Environment International.
Este estudio es el primero en mostrar que los plásticos de poliuretano (PUR) y cloruro de polivinilo (PVC), que son entre los más comunes, contienen compuestos que pueden alterar el reloj interno del cuerpo al interferir con una señal celular específica (A1R) relacionada con el sueño y la luz.
«Todas nuestras células tienen un ritmo circadiano, y las sustancias químicas presentes en los plásticos pueden modificar ese ritmo. Es relevante que estas sustancias están ocasionando alteraciones rápidas en nuestras células que pueden transformarse en cambios persistentes a lo largo del tiempo», explicó la autora principal de la investigación, Molly Young McPartland.
Los investigadores realizaron pruebas con mezclas químicas extraídas de poliuretano y cloruro de polivinilo en células de laboratorio U20S, las cuales provienen de una línea celular de cáncer óseo (osteosarcoma) que se suele usar para estudiar el funcionamiento del reloj biológico a nivel celular.
Se encontraron con que los químicos activan un tipo de proteína denominada receptor de adenosina A1 (A1R), presente en la superficie de las células en todo el cuerpo, especialmente en el cerebro. La activación de A1R disminuye los niveles de una molécula crucial para el funcionamiento óptimo del reloj circadiano, lo que retrasa dos genes esenciales para el adecuado desempeño de los ritmos diarios del organismo.
Mientras que la cafeína bloquea A1R para mantenernos alertas, los químicos de los plásticos parecen activarlo rápidamente. Aunque el estudio se llevó a cabo ‘in vitro’, los investigadores sostienen que sus descubrimientos «ofrecen evidencia sólida de que los químicos de los plásticos PUR y PVC alteran el reloj molecular».

