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Obra maestra del Barça en San Mamés y cambio de ciclo
“Somos el mejor equipo del mundo”. Lo dijo Sonia Bompastor en la víspera pero la entrenadora del Olympique Lyon pecó de prepotencia errando en su afirmación porque el cambio de ciclo ya es una realidad. Las reinas del fútbol visten de blaugrana. Son tres Champions en los últimos cuatro años de un grupo de futbolistas legendarias. Aitana Bonmatí abrió la lata en pleno recital y Alexia Putellas remató la fiesta en una Catedral más culé que nunca. Las mejores del mundo desde 2021. No hay otras. Con récord de asistencia (50.827) en una final del torneo, la marea de 40.000 barcelonistas sólo tiene un precedente superior de infausto recuerdo en Sevilla-86 ante el Steaua.
Esta vez sí. Sonó el himno del Barça en San Mamés tras cruzar por fin el Rubicón. Atrás quedan las cuatro derrotas, incluidas las finales de 2019 y 2022 ante el todopoderoso Lyon, líder del palmarés con ocho títulos. Pero ya no. En Europa manda el Barça. Con su segundo triplete tras el de 2021. Como los dos del masculino 8(2009 y 2015). Póquer por primera vez tras la Liga, la Copa de la Reina y la Supercopa española de la mano de una generación maravillosa que marca la pauta en el planeta. El bloque que conquistó el Mundial el verano pasado y la Nations League en febrero. Y en dos meses llegan los Juegos Olímpicos de París.
Tocó picar piedra ante un rival herido en su orgullo al ver el carrusel de títulos culés en los últimos años y con la árbitra inglesa Rebecca Welch de aliada permitiendo su dureza subterránea pero mandó el fútbol con mayúsculas. El doble de pases (576-289) y una posesión del 58% para dar el puñetazo final en la mesa. Un regalo para los ojos. Wendie Renard y Ada Hegerberg claudicaron por fin.
Una obra maestra y la guinda del pastel de un trabajo de muchísimos años empezado en aquellos campos de tierra. Xavi Llorens, el sempiterno entrenador de un Barça que ganó las primeras cuatro Ligas de 2012 a 20145 justo antes, se emocionó ayer en las gradas de San Mamés, la Catedral donde las azulgrana ganaron la segunda ante el Athletic. Llegó luego la profesionalización en el mandato de Josep Maria Bartomeu con el vicepresidente Jordi Mestre como indiscutible impulsor. El Barça creyó en el fútbol femenino y Europa acabó tiñéndose de blaugrana. Ya con Lluís Cortés, las capitanas se conjuraron con el técnico en el aeropuerto de Budapest para trabajar más tras ser goleadas (4-1) por el Lyon en 2019. A los dos años llegó la primera en Göteborg contra el Chelsea (4-0), el Lyon mantuvo más alta la exigencia en Turín (3-1) la temporada siguiente y cayó la segunda Champions culé en Eindhoven con una remontada eterna ante el Wolfsburgo (del 0-2 al 3-2). Fue la primera de Jonatan Giráldez, que se despedirá rumbo a Estados Unidos con la segunda particular y tercera del club. Dará paso a Pere Romeu, miembro de su ‘staff’. El gallego lo era también de Cortés.
Es un triunfo también de Markel Zubizarreta, arquitecto de un Barça legendario y director deportivo de la RFEF desde noviembre. Y de la junta actual de Joan Laporta, que heredó una apuesta ganadora para ganar mucho más no deja de multiplicar los ingresos. Hay cola de sponsors para sumarse a Bimbo y Vueling como exclusivos del femenino mientras el incombustible Xavi Puig planifica el presente inmediato y el futuro con Marc Vivés, sucesor de Markel. Alexia seguirá hasta 2026, Aitana también tiene cuerda para rato y las jóvenes empujan fuerte. Mariona Caldentey soltó lágrimas de emoción y despedida. Como las de Sandra Paños, otra tricampeona de Europa como culé, y Lucy Bronze, otra que se irá con dos de dos con el Barça tras alzar ya antes tres con el Lyon.
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El José Alvalade de Lisboa, escenario de la final de 2025, es el próximo objetivo de una marea orgullosa de un equipo que sigue respondiendo al ‘més que un club’ en puertas del 125 aniversario en tiempos complicados para el fútbol masculino y otras esferas de la entidad. El Barça reina en Europa. Un año más y por 47ª vez entre todos sus equipos profesionales.

MD

