PALABRA DE DIOS MARTES DE LECTURA 

PALABRA DE DIOS MARTES DE LECTURA 

Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto.

Si alguno, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad, y sin embargo, no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él?
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que diste un origen idéntico a todos los pueblos y de ellos quisiste congregar a una sola familia para ti, llena los corazones de todos con el fuego de tu amor y enciende en ellos el deseo de un justo progreso de sus hermanos, para que, por medio de los bienes que en abundancia das para todos, se realice cada uno como persona humana y, suprimida toda división, se afiancen en el mundo la igualdad y la justicia. Por nuestro Señor Jesucristo…
LITURGIA DE LA PALABRA
Cristo se hizo pobre por ustedes.
De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios 8, 1-9

Hermanos: Queremos que conozcan la gracia que ha otorgado Dios a las comunidades cristianas de Macedonia. Pues, en medio de las pruebas y de los sufrimientos, ha sido inmensa su alegría, y su extrema pobreza ha producido tesoros de generosidad. Somos testigos de que han hecho lo que podían y más de lo que podían; espontáneamente nos pedían con mucha insistencia el favor de participar en la ayuda a los hermanos.

Y superando nuestras esperanzas, se pusieron ellos mismos a disposición del Señor y de nosotros, tal como Dios lo quería, de suerte que tuvimos que pedirle a Tito que concluyera entre ustedes esta obra de generosidad, puesto que él la había comenzado.
Y ya que ustedes se distinguen en todo: en fe, en palabra, en sabiduría, en diligencia para todo y en amor hacia nosotros, distínganse también ahora por su generosidad. No se lo estamos ordenando; sólo queremos comprobar, mediante su interés por los demás, qué tan sincero es su amor. Bien saben lo generoso que ha sido nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, se hizo pobre por ustedes, para que ustedes se hicieran ricos con su pobreza.
Palabra de Dios. 
Te alabamos, Señor.

Del salmo 145 

R/. Alaba, alma mía, al Señor.

Alabaré al Señor toda mi vida, cantaré y tocaré para mi Dios, mientras yo exista. R/.
Dichoso aquel que es auxiliado por el Dios de Jacob y pone su esperanza en el Señor, su Dios, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto el mar encierra. R/.
El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; Él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.

ACLAMACIÓN Jn 13, 34 

R/. Aleluya, aleluya.

Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R/.

Amen a sus enemigos.
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo; yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.

Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto». 
Palabra del Señor. 
Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Escucha complacido, Señor, las oraciones de los que te suplican, y, al recibir la oblación de tu Iglesia, concédenos que todos los hombres sean colmados del Espíritu de hijos de Dios, de manera que, superada toda injusticia por la caridad, los pueblos lleguen a ser una sola familia, en tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 103, 13-15
Con los frutos de tus obras, Señor, llenas la tierra, par que obtengamos de ella el pan de la tierra y el vino que alegra el corazón del hombre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con un mismo pan, mediante el cual renuevas sin cesar a la familia humana, te rogamos, Señor, que de la participación del sacramento de unidad, obtengamos un amor genuino y puro para ayudar al progreso de los pueblos y cumplir, movidos por la caridad, las exigencias de la justicia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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