Pepe, Juanita y Lupita

Pepe, Juanita y Lupita

Como ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en visita al Acuario Nacional en agosto pasado, conocí a Pepe, a Juanita y a Lupita, tres manatíes, que fueron rescatados heridos y en malas condiciones en las costas de Bayahíbe, Haina y Luperón, y posteriormente entregados en custodia al Acuario Nacional, que los acogió, y en donde permanecen desde hace años en cautiverio.

Inmediatamente asumimos que debíamos iniciar todas las gestiones posibles para retornarlos a su habitat natural. Pusimos manos a la obra con un proyecto de liberación a cargo del Viceministerio de Recursos Costeros y Marinos. En coordinación con el Acuario Nacional y la FUNDEMAR, definieron y empezaron la aplicación de un riguroso protocolo que garantizara la supervivencia de los tres ejemplares.

La liberación de los manatíes es un acto de sensibilidad y compromiso con la fauna marina
Un esfuerzo de esta naturaleza obviamente que significaba la inversión considerable de unos fondos que el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales no dispone. Fue entonces cuando decidimos tocar las puertas de algunos aliados en el sector estatal y en el sector privado.

El manatí antillano es una especie de mamífero marino que abundaba mucho en las Antillas. Fruto de la caza indiscriminada, de la contaminación creciente de las aguas y de la pérdida de su habitat, entre otros factores, se encuentra actualmente dentro de la lista de las especies amenazadas de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), es decir que, debido a este convenio internacional al cual está suscrito el país, tenemos prohibido el comercio de cualquier producto que tuviera su origen en los manatíes.

Es la primera vez que República Dominicana decide liberar manatíes tras un exagerado cautiverio en el Acuario Nacional. Este proceso ha significado la gran oportunidad para que el pueblo dominicano pueda entender y comprender lo importante que son los manatíes en nuestra fauna marina.

Muy pronto, Pepe, Juanita y Lupita estarán de nuevo en estuarios o bahías de agua salada, su hábitat natural. Nos alegra ser parte de la historia, al igual que el pueblo dominicano, que será testigo de esta hazaña.

Por: Orlando Jorge Mera

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