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Primera mujer trans en Paralímpicos responde a acusaciones de J.K. Rowling
En la entrevista, la atleta habló de su niñez. Petrillo, llamada entonces Fabrizio, aseguró que era un adolescente típico, pero esa personalidad actuaba como un disfraz protector.
«En mi primer día de comunión supe que algo iba mal cuando entré en la iglesia y vi a las otras chicas con sus vestidos blancos y quise estar con ellas», relató.
«A los nueve años me probé por primera vez la ropa de mi madre.
Solía pintarme las uñas, pero tenía una prima mayor que era transgénero y mi tío la echó de casa.
Tenía miedo de que me pasara lo mismo, así que lo mantuve todo escondido», continuó.
Cuando tenía 14 años, le diagnosticaron la enfermedad de Stargardt, una rara dolencia ocular hereditaria sin cura conocida que ha dejado zonas oscuraspermanentes en el centro de su visión.
En 2017, Petrillo le dijo a su exesposa, Elena, con quien tiene un hijo, que había seguido vistiendo ropa de mujer en secreto y que ya no podía reprimir lo que sentía que era su verdadera identidad.
«Fue muy doloroso», recordó, añadiendo que fue diagnosticado con disforia de género. «Ser transgénero se considera un trastorno mental. No es agradable», comentó.
Tras someterse a terapia hormonal, sus resultados deportivos se deterioraron, pero Petrillo adoptó un lema personal con el que afirma que «es mejor ser una mujer lenta y feliz que un hombre rápido e infeliz».
Sin embargo, en las competiciones femeninas enfrentó repetidas críticas por tener superioridad física sobre las rivales.
A su vez, Rowling desmintió las declaraciones de la atleta indicando que su interés no se centra en los hábitos de higiene de Petrillo.
«Eso no es lo único que me preocupa a mí y a cualquiera de los otros millones de mujeres preocupadas por la destrucción de las categorías, los límites y los derechos femeninos», publicó.

