![]()
El pollo a la parmesana es una receta que combina lo mejor de la cocina italiana y estadounidense. Su origen se remonta a los inmigrantes italianos que llegaron a Estados Unidos y adaptaron la tradicional berenjena a la parmesana utilizando pollo, un ingrediente más accesible en su nuevo hogar.
Con el tiempo se convirtió en una receta infalible y un plato que gusta a todos. Se prepara con filetes tiernos de pollo envueltos en una corteza crujiente con extra de sabor a queso parmesano, lo que lo diferencia de una clásica milanesa. Para terminar, una capa de salsa de tomate y encima queso fundido.
4 comensales
30m
Dificultad media
Características adicionales: Coste medio, Frito
Ingredientes:
4 pechugas de pollo deshuesadas y sin piel
3 huevos
100 gramos de harina
150 gramos de pan molido
80 gramos de queso parmesano rallado
1 cucharada sopera de ajo en polvo
½ cucharadita de orégano seco
Sal al gusto
Aceite para freír c/n
Queso parmesano y mozzarella para derretir c/n
Para la salsa de tomate:
2 tomates
2 dientes de ajo picado finamente
2 hojas de laurel
Sal al gusto
Aceite de oliva c/n
Cómo hacer Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido:
1
Para la salsa de tomate, empieza vertiendo en una olla el aceite de oliva y dora el ajo finamente picado. Cuando se vea dorado, añade el tomate también picado en pequeños trozos, incorpora un par de hojas de laurel y deja que se cocine durante unos 15 minutos aproximadamente, hasta obtener una salsa espesa. Retira las hojas de laurel y añade sal al gusto. Reserva.
Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido
2
Para los filetes de pollo, corta la pechuga en filetes. Puedes dividir una pechuga por la mitad como si fuera un pan; si está muy gruesa, corta primero en dos piezas y luego vuelve a dividir cada una de forma horizontal. Salpimienta bien y reserva.
Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido
3
Aparte, prepara una bandeja con harina, otra bandeja o bol con huevos batidos y una pizca de sal, y una tercera bandeja con pan molido, queso parmesano rallado, ajo molido, una cucharadita de sal y orégano seco.
Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido
4
Pasa cada filete de pollo primero por la bandeja con harina, dándole la vuelta hasta que quede bien enharinado y luego sacude el exceso.
Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido
5
Sumerge los filetes en el bol de huevo, asegurándote de que queden bien cubiertos.
Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido
6
Con cuidado, levanta cada filete y pásalo por la bandeja con pan rallado. Empaniza bien y presiona con la palma de la mano para que el rebozado quede bien adherido. Luego sacude suavemente para retirar el exceso.
Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido
7
Fríe las milanesas en una sartén con abundante aceite caliente, dándoles la vuelta para que se doren bien por ambos lados. Retíralas de la sartén y escúrrelas.
Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido
8
Coloca queso parmesano rallado y mozzarella encima y deja que se derritan. Si prefieres, puedes cubrir la sartén con tapa o llevarlas al horno para que el queso termine de fundirse.
Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido
9
Sirve inmediatamente colocando en la base la salsa de tomate, encima el pollo a la parmesana y decora con orégano molido.

