Samsung Galaxy A80, análisis y opinión

En plena moda de los móviles con cuatro, cinco e incluso más cámaras, el Samsung Galaxy A80 es una propuesta de móvil que no tiene cámara frontal: si quieres hacerte un selfie, la cámara principal se da la vuelta. Lo hemos probado, y os contamos nuestra opinión.

2019 está siendo un año interesante para probar móviles: los fabricantes se las están ingeniando para destacar en un mercado más competido que nunca, y fabricantes como Samsung no quieren que, más allá de sus buques insignia, su gama media se quede atrás. El Samsung Galaxy A80 llega con un diseño todo-pantalla en el que, por no haber, no hay ni siquiera cámara frontal. Pero sí te puedes hacer selfies, ojo.

Luis Alberto Tejeda

Antes de hablar de su peculiar sistema de cámaras (o mejor dicho, cámara, en singular), empecemos diciendo que el protagonista de este análisis se posiciona como un teléfono de gama media en el catálogo de Samsung: se alimenta de un procesador Snapdragon 730, y trae 8 GB de RAM, 128 GB de almacenamiento interno (no ampliable), una pantalla Super AMOLED de 6,7″ (Full HD+), Android 9.0 Pie y una batería de 3.700 mAh. ¿Cuánto cuesta? 669 euros.

Pero todo eso da igual: es imposible mirar este móvil por otro sitio que no sea su cámara principal. Es una cámara rotatoria-deslizante-móvil, sí, todo a la vez: combina prácticamente todos los mecanismos que hemos visto hasta la fecha para ocultar la cámara de los selfies –Oppo Reno, Xiaomi Mi Mix 3, Lenovo Z5 Pro…–, y lo hace en un sistema mecánico que primero eleva la trasera del teléfono por encima de la pantalla, y después gira la cámara principal para convertirla en cámara frontal.

Samsung Galaxy A80
Pantalla
Super AMOLED

6,7″ Full HD+ (2.400 x 1.080 píxeles)

Procesador
Snapdragon 730

RAM 8 GB
Memoria interna 128 GB (no ampliables)
Sistema operativo Android 9.0 Pie + One UI
Cámara principal
Sensor principal: 48 megapíxeles (f/2.0)

Sensor de gran angular: 8 megapíxeles (f/2.2)

Sensor ToF 3D (f/1.2)

Cámara frontal Módulo de cámara rotatoria – Especificaciones idénticas a la cámara principal
Batería 3.700 mAh
Precio 669 euros
La ventaja de este sistema de cámara está clara: tienes la misma calidad en las fotografías tipo selfie que en las fotografías convencionales. Dado que la cámara principal del Galaxy A80 trae un completo conjunto de tres lentes que sobre el papel no pintan nada mal –ahora veremos qué tal se desenvuelven en la realidad–, este móvil te da la garantía de que esa misma calidad podrás conseguirla también en tus fotografías de auto-perfil. «Esa misma calidad» se aplica tanto para lo bueno, como para lo malo.

Tuvimos la oportunidad de conocer el A80 hace algunos meses en su presentación en Milán (Italia), y no ha sido hasta ahora –tres meses después de su presentación mundial– cuando este terminal ha llegado al mercado español a un precio de salida de más de 650 euros. Eso, para empezar, lo sitúa en un terreno muy peligroso: el Galaxy S10e, el hermano pequeño del Galaxy S10, se puede encontrar por menos dinero (también lo hemos analizado, por cierto). Empezamos fuerte.

Índice del Análisis del Samsung Galaxy A80

Es un móvil pesado para el día a día
Cámara 2×1: mismo sensor para todas las situaciones
Pantalla plana, punto a favor
El Snapdragon 730 es el rey de la optimización
One UI 1.1 sobre Android 9.0 Pie
3.700 mAh de batería que rinden realmente bien
Conclusiones: a fin de cuentas, es un experimento caro
Lo mejor y lo peor

Es un móvil pesado para el día a día

No hay que dejarse engañar por el hecho de que este dispositivo tenga una pantalla de 6,7 pulgadas: en realidad, no es un phablet tan gigante como podría parecer viendo sus características. No lo es por la sencilla razón de que su frontal está muy bien aprovechado, hasta tal punto que, según cifras oficiales, el 85,8% de su delantera es pantalla. Así que si no te dan miedo los móviles algo más grandes del tamaño «estándar», estás de enhorabuena.

Galaxy A80 en la mano
En lo que sí es demasiado grande es en su grosor y peso: pesa 220 gramos, y si lo miras de perfil te encontrarás con un grosor de 9,3 milímetros. Si necesitas poner estas cifras en perspectiva, mira en la siguiente tabla comparativa en qué números se mueven dos de los móviles más vendidos del momento:

Galaxy A80 Xiaomi Mi A2 Huawei P30
Grosor 9,3 milímetros 7,3 milímetros 7,6 milímetros
Peso 220 gramos 166 gramos 165 gramos
Grosor del Samsung Galaxy A80
Pertenecen a gamas completamente diferentes, pero aun así salta a la vista que este móvil de Samsung se pasa de lo que hoy en día consideramos como unas cifras de grosor y peso razonables. Especialmente si tenemos en cuenta que cuesta cerca de 700 euros.

Todo lo que se le pueda criticar en el apartado del diseño a este móvil de Samsung puede justificarse con un «sí, pero es que el mecanismo físico de la cámara […]»; en cualquier caso, vamos a analizar su diseño como el de cualquier otro móvil de gama media que pasa por nuestro laboratorio. Que los contras de su diseño estén más o menos justificados por el mecanismo físico de la cámara es un tema aparte.

Cámara rotatoria del A80
Hablando de su mecanismo físico, tenemos que señalar que durante el tiempo que estuvimos utilizándolo se dio varias veces la circunstancia de que el mecanismo de la cámara tenía problemas para salir. Fueron situaciones puntuales que no se prolongaron en el tiempo, pero a la vista queda que, por mucho que digan los fabricantes, los mecanismos físicos no son la solución ideal en un aparato que nos acompaña a todas partes prácticamente desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

Si nos ceñimos a analizar su diseño, veremos que en la parte inferior del teléfono tenemos una bandeja Dual-SIM (sin posibilidad de utilizar tarjeta microSD), un puerto USB de Tipo-C (ojo: este móvil no tiene salida minijack) y el altavoz multimedia. En el lateral derecho está el botón de Encendido, mientras que los botones de Volumen se encuentran a la izquierda.

Lector de huellas del Samsung Galaxy A80
Diréis, ¿y el lector de huellas? Está integrado en la pantalla. Es una solución que se ha puesto muy de moda este año en el mercado, y si habéis leído nuestros últimos análisis de móviles, ya sabréis nuestra opinión al respecto: hasta que ha llegado la segunda generación de esta tecnología, nuestra conclusión es que los lectores integrados en la pantalla funcionan peor que un lector de huellas de toda la vida. En este caso, también se cumple.

Es curioso porque en el A80, además de no haber lector físico de huellas, tampoco hay altavoz para las llamadas: el sonido de la llamada se emite desde la propia pantalla, a través de un sistema de vibraciones que ofrece un buen resultado siempre y cuando la otra persona no esté usando el manos libres. Si lo usa, puede llegar a ser difícil escuchar de forma nítida su voz.

Detalle de la pantalla del Samsung Galaxy A80

En definitivas cuentas, hablamos de un terminal que si bien transmite esa sensación de calidad que sería de esperar viendo su precio de salida –de hecho, a nuestro alrededor ha gustado mucho la unidad de color blanco perla que hemos probado–, lo hace bajo un grosor demasiado generoso para un móvil de este año. Si a ello le sumamos lo mucho que pesa… la conclusión está clara.

Cámara 2×1: un mismo sensor para todas las situaciones
Haciendo un selfie con el A80
Lo que tampoco encontraréis en este terminal es una cámara frontal: sencillamente, no está. Estamos ante un dispositivo que cuenta con una única cámara formada por tres lentes: una lente principal de 48 megapíxeles (f/2.0), un gran angular de 8 megapíxeles (f/2.2) y un sensor ToF 3D. Esta cámara, además de servir para las fotografías que hagas de lo que tengas delante de ti, también es la que se emplea para hacer los selfies.

Cuando abres la aplicación de cámara y pulsas sobre la opción de hacerte un selfie, el mecanismo de la cámara se despliega hacia arriba y rota los sensores para que la cámara quede mirando hacia ti. Es entonces cuando la cámara principal se convierte en cámara frontal, de forma que puedes aprovechar todo su potencial para dispararte una foto de auto-perfil.

Cámara selfie del Galaxy A80
Esto significa que, a diferencia de otros móviles como el propio S10 –cuya cámara frontal está formada «solo» por un único sensor de 10 megapíxeles–, aquí lo que tienes es un terminal que te ofrece en los selfies la misma calidad que en las fotografías convencionales. Y eso son palabras mayores.

Desde el modo selfie puedes disparar tres tipos de fotografías: convencional, escena amplia y gran angular, siendo este último el que utiliza la cámara de gran angular para tomar la imagen. Se hace algo extraño dispararte un selfie con un terminal que al extender la cámara resulta tan inestable debido a lo alto que queda el centro de gravedad (es como si todo el peso del móvil estuviera arriba), pero los resultados hablan por sí solos: pocos dispositivos te van a ofrecer esta calidad en las fotografías selfie.

A la hora de dispararte un selfie, el teléfono te da a elegir entre tres escenas diferentes: modo convencional, modo con angular ampliado (utilizando el sensor principal, la cámara capta un poco más de escena en los extremos) y modo gran angular, siendo este último el que emplea la lente de gran angular para el selfie.

Hay que decir que a nosotros nos ha parecido que las fotografías de retrato tomadas con este dispositivo tienden en exceso hacia los tonos cálidos, sobre todo en exteriores, lo que da pie a colores demasiado cercanos al amarillo en los tonos de la piel. Pero en lo referido a nitidez de las imágenes, no hay nada que se le pueda echar en cara.

Por otra parte, dado que tenemos un sensor ToF 3D, a través de la opción de Enfoque dinámico podemos hacernos fotos con el fondo desenfocado (bastante bien desenfocado, todo hay que decirlo). El nivel de desenfoque es personalizable –tanto antes como después de tomar la foto– hasta en siete niveles diferentes, y con el nivel 4 o 5 es donde se consigue el resultado más natural de desenfoque.

Algo en lo que sí tenemos que hacer una crítica negativa es la estabilización de las fotografías. Entre que el móvil sube mucho el centro de gravedad al extraer la cámara, y que aparentemente su sensor no tiene estabilización óptica, es fácil que un selfie te quede borroso al primer disparo.

Con la cámara en posición principal, el resultado de las fotografías es igual de satisfactorio. Ha sido una grata sorpresa comprobar lo bien que rinde la cámara en el día a día, siendo capaz de conseguir resultados que, pese a las diferencias que pueda haber sobre el papel, no tienen nada que envidiar ahora mismo a la gama más alta de Samsung.

El gran angular, sobra decir, genera un efecto lente de pez que se acusa especialmente cuando fotografías un objeto de grandes dimensiones que se encuentra a poca distancia de la cámara. Cuando se trata de un paisaje, el resultado es mucho más natural.

Pero si lo comparamos con los Galaxy S10, lo que más se echa en falta en la cámara es un Modo Instagram. Samsung dice que este terminal está orientado a un público joven, entonces… ¿cómo es posible que no traiga la funcionalidad que sí tienen los S10, y que responde a una de las aplicaciones más utilizadas por los jóvenes de todo el planeta?

Pese a que la cámara principal tiene un sensor f/2.0 (con lo cual, el nivel de luz que es capaz de captar no llega ni de lejos al f/1.5 que consigue el S10, por ejemplo), de noche también se consiguen muy buenos resultados. Por la parte de grabación de vídeo, hablamos de un terminal capaz de inmortalizar escenas en resolución máxima de 3.840 x 2.160 píxeles a 30 fps.

Pantalla plana, punto a favor
El A80 viene con una pantalla completamente plana
Aunque los fabricantes han terminado por conseguir que nos acostumbremos a las pantallas curvadas en los extremos, es al analizar un móvil con una pantalla completamente plana cuando te das cuenta de que quizás no era tan buena idea que los terminales se pasaran a las pantallas 2.5D. En este Samsung Galaxy A80, la pantalla es completamente plana y eso ofrece una muy buena experiencia de uso –sin sombras, deformaciones ni reflejos de luz– tanto en lo cotidiano como en lo multimedia.

Hablamos de un panel Super AMOLED de 6,7 pulgadas con resolución Full HD+ (2.400 x 1.080 píxeles). Está protegido frente a golpes y arañazos con la tecnología de Gorilla Glass 3, una versión algo antigua si tenemos en cuenta que los últimos modelos del mercado traen ya Gorilla Glass 6.

Utilizando la pantalla del Samsung Galaxy A80
¿Qué tal se ve esta pantalla? Bien, realmente bien. El brillo no se queda corto salvo en situaciones de mucha luz en el exterior, y los colores del panel nada tienen que envidiar a un gama alta. En nuestro caso, toda la prueba la hemos realizado con el modo de pantalla Natural, sin activar el modo Intenso más que para ver las diferencias entre uno y otro.

Pero por encima de todo lo demás, lo que se agradece en este teléfono es la presencia de HDR. En un dispositivo de casi setecientos euros, no podría darse el caso de que la pantalla no tuviera HDR: es un estándar muy importante hoy en día, presente en cada vez más contenidos de gigantes como Netflix o YouTube, y el hecho de que lo tenga abre la puerta a disfrutar a los contenidos multimedia en toda su viveza.

Medición de laboratorio del brillo de la pantalla del Samsung Galaxy A80
En nuestras pruebas de laboratorio, hemos comprobado que la pantalla de este terminal ofrece incluso un poco más de brillo máximo del que registramos en nuestra prueba del S10 Plus; por el lado contrario, tiene una desviación media de 24 lux, lo que significa que el brillo no está repartido por igual en toda la pantalla y de ahí que no se vea tan bien en exteriores pese a tener incluso un poco más de nivel máximo de luminosidad.

Detalle de laboratorio de la pantalla del Galaxy A80

En lo referido a ajustes de la pantalla, desde la configuración podemos modificar la resolución y el modo de la pantalla, así como también tenemos la posibilidad de activar/desactivar el filtro de luz azul y el modo noche. Así mismo, disponemos también de la funcionalidad de Always on display.

El Snapdragon 730 es el rey de la optimización
Samsung nos tiene acostumbrados a traer sus buques insignia equipados con un procesador Exynos al mercado europeo, pero este terminal es una honrosa excepción –junto con el Galaxy A70– que opta por el Snapdragon 730 de Qualcomm para dar vida a su apartado de rendimiento. Y qué buena decisión, porque es un procesador que demuestra optimizar al milímetro el consumo de la batería.

En el día a día, no notaréis que este móvil se quede corto en cuanto a rendimiento. Las tareas más mundanas es capaz de ejecutarlas sin problemas (no ha habido ni una sola vez en la que se nos haya quedado «colgado» al abrir Netflix o HBO, por ejemplo). En los juegos, sin ser nosotros usuarios aficionados a la experiencia gaming en los móviles, tampoco hemos notado problemas de fluidez.

Pese a todo, no hay que perder de vista que el Snapdragon 730 no es precisamente un procesador que esté diseñado para dar vida a móviles de la más alta gama (lo podemos encontrar en otros terminales de la competencia como el Xiaomi Mi 9T, por ejemplo), y es algo que se nota en el uso diario: el A80 funciona bien en cuanto a rendimiento, pero si le exiges un poco más de la cuenta (abrir rápidamente Google Maps, abrir el buscador, escribir el nombre de un restaurante a toda velocidad, pulsar sobre el resultado) notas enseguida que no es un flagship. De algo de lag no te vas a librar si eres un usuario rápido con el teléfono.

Xiaomi Mi 9T, análisis y opinión

La mayor virtud del Snapdragon 730 no es el rendimiento: es su eficiencia energética. Lo desengranaremos más a fondo en el apartado de batería, pero ya os podemos adelantar que nos ha sorprendido enormemente lo mucho que se pueden estirar los 3.700 mAh de este teléfono: a poco que seas medianamente conservador, llegarás incluso a los dos días de uso. Algo bueno tenía que tener este grosor.

Galaxy A80 Galaxy A70 Galaxy A50
Procesador Snapdragon 730 Snapdragon 675 Exynos 9610
Desde el punto de vista del rendimiento, hablamos de una configuración de rendimiento que, sin estar a la altura de un gama media como el Galaxy S10, ofrece un buen desempeño tanto en las tareas más simples como a la hora de ejecutar juegos. El procesador, por cierto, viene acompañado de una gráfica Adreno 618 y 8 GB de RAM.

En las pruebas de rendimiento en los benchmarks, los resultados que hemos obtenido han estado en la línea de lo que cabe esperar a día de hoy en un terminal de gama media. Comparado con el A70, que equipa un procesador más sencillo (Snapdragon 675), a la vista está que en este caso estamos ante un terminal que rinde un poco más en las pruebas más exigentes; frente al Mi 9T, no sale nada mal parado a igualdad de características.

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