Semana Santa: ¿Qué pasó el Domingo de Resurrección?

Semana Santa: ¿Qué pasó el Domingo de Resurrección?

El Domingo de Resurrección es el cuarto y último día del Triduo Pascual e indica la finalización de la Semana Santa. El también llamado Domingo de Pascua, Domingo Santo o Domingo de Gloria se caracteriza por ser el día en que Jesucristo venció la muerte y resucitó de entre los muertos.

La Resurrección de Cristo es motivo de fiesta para los cristianos porque es cuando alegan que su religión adquiere sentido. Además, el hecho demuestra que Jesús cumplió su promesa y salvó a todos, liberando así de los pecados y derrotando la muerte.

En la misa dominical se recuerda este hecho con alegría encendiendo el cirio pascual que simboliza la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la ascensión, cuando Jesús sube al cielo.

El Domingo de Resurrección da inicio a la Pascua en el que se conmemora el tiempo que Jesús permaneció con los apóstoles antes de ascender al cielo.

Vigilia Pascual: Antesala del Domingo de Resurrección
La Vigilia Pascual tiene lugar durante la noche del Sábado Santo y la madrugada del Domingo de Resurrección, donde los cristianos esperan esperanzados la resurrección de Jesús. Consiste en pasar una noche en vela donde se enciende el cirio y se recita el Pregón Pascual, proclamando su resurrección.

Cabe destacar que el Pregón Pascual relata la historia de la salvación, la creación, la prueba y caída de Adán, la espera y liberación del pueblo de Israel, hasta la entrega de Jesucristo.

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Luego de las lecturas, sigue la Liturgia Bautismal o la bendición del agua y la renovación de las promesas bautismales. Después celebran con cantos del aleluya y alaban con júbilo porque se cumplió la promesa de Dios.

Evangelio del Domingo de Resurrección
Lectura del Santo Evangelio según San Juan 20, 1-9
El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: —«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.» Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

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