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TENSIÓN DIPLOMÁTICA: Chile convoca al embajador de EE. UU. por sanciones contra funcionarios del Gobierno
En un hecho que marca una crisis inusual en las relaciones entre Santiago y Washington, el gobierno de Gabriel Boric ha convocado oficialmente a la embajadora de Estados Unidos este 21 de febrero de 2026. La medida es una respuesta directa a las sanciones impuestas por el Departamento de Estado contra tres funcionarios de la administración chilena.
Los puntos fundamentales de este conflicto diplomático son:
La Causa del Malestar: El Gobierno de Chile expresó su «enérgico rechazo» a la decisión de Washington de incluir a tres funcionarios de rango medio-alto en una lista de sanciones, lo que implica la revocación de sus visas y el congelamiento de posibles activos en EE. UU.
Motivos de las Sanciones: Según los informes preliminares, las sanciones estadounidenses estarían vinculadas a presuntas irregularidades en procesos de adjudicación de contratos públicos o gestión de fondos, aunque el Gobierno chileno ha calificado estas acusaciones como «infundadas» y una «intromisión inaceptable» en los asuntos internos del país.
Convocatoria a la Embajadora: La Cancillería chilena citó a la representante diplomática de EE. UU. para exigir una explicación detallada y las pruebas que sustentan tal medida. El Ejecutivo chileno sostiene que no ha recibido información previa por los canales institucionales correspondientes.
Postura del Gobierno de Boric: Desde el Palacio de La Moneda se ha enfatizado que Chile cuenta con instituciones autónomas y procesos judiciales robustos para investigar cualquier sospecha de irregularidad, por lo que consideran la acción unilateral de EE. UU. como una vulneración a la soberanía nacional.
Impacto en la Relación Bilateral: Analistas señalan que este es el punto de mayor fricción entre ambos países en años. La situación pone a prueba la cooperación en temas clave como seguridad, comercio y migración, justo en un momento donde Chile busca fortalecer su rol de liderazgo en la región.
Esta escalada diplomática genera incertidumbre sobre los próximos pasos de la administración de Joe Biden frente a uno de sus aliados tradicionalmente más estables en América Latina.

